Se abren las apuestas: ahí va la futura Nobel de la Paz

Se trata de Greta Thumberg, quien viajará para evitar emisiones tóxicas.
<a href="https://elintransigente.com/mundo/2019/08/15/se-abren-las-apuestas-ahi-va-la-futura-nobel-de-la-paz/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-08-15T07:39:48-03:00">agosto 15, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-08-15T08:03:05-03:00">agosto 15, 2019</time></a>

El mundo necesita sangre joven y defensores de la Tierra, y ahí aparece el nuevo desafío de Greta Thumberg, la joven activista sueca de 16 años que zarpó hacia Nueva York a bordo de un velero de cero emisiones de carbono, en vista de la próxima cumbre climática de la ONU. Precisamente, su batalla contra el cambio climático la podría llevar a ser una de las próximas candidatas al Premio Nobel de la Paz según las casas de apuestas británicas.

El velero de regata que hará de transporte zarpó al mediodía desde el puerto de Plymouth, en el sur de Inglaterra, al mando del príncipe monegasco Pierre Casiraghi y del marinero alemán Boris Herrmann. La travesía se extenderá por dos semanas para llegar a las costas de los Estados Unidos el 23 de septiembre, día en que Greta deberá hacerse presente en la conferencia sobre el clima de la Organización de las Naciones Unidas.

Según información del entorno de la joven activista, el velero puede viajar hasta a 70 kilómetros por hora, aunque Herrmann afirmó que irán a no más de 20 kilómetros por hora. Pero esto no se trata de un paseo, como lo admitió la joven de 16 años que podría cruzar el océano en muy pocas horas en un vuelo. Sin embargo, el mensaje es no cambia: no contribuirá a la contaminación del aire con su viaje, por eso irá en agua.

Ante ello, cruzará el agua a bordo de una embarcación futurista “en el que la electricidad necesaria para operar los instrumentos a bordo es producida por paneles solares”, cita la agencia ANSA. “Soy una de las pocas personas en el mundo que puede hacerlo, así que tuve que aprovechar la oportunidad”, dijo la joven antes de zarpar, que deberá lidiar con los mareos, las tormentas o la falta de comodidad.

Esta no será su primera acción en defensa del Medio Ambiente. Su batalla por el clima comenzó hace un año con una sentada frente al parlamento sueco y culminó con el nacimiento del movimiento estudiantil de los Fridays for Future, espacio que podría llevarla al más importante reconocimiento internacional: ser una Nobel de la Paz. ¿Un rumor? Al menos siete casas de apuestas británicas están convencidas sobre el premio que se otorgará en Noruega.

Cuando se les pregunta por qué Greta es la “clara favorita”, el principal argumento es la gran diferencia que hay con el resto de los postulantes. Por ejemplo, la casa de apuestas Ladbrokes “ahora promete pagar casi dos dólares y medio a los que apuestan por la adolescente, por lo tanto, le da un 50% de posibilidades de ganar”. La única que con dos dígitos también tiene chances es la primera ministra de Nueva Zelanda, Jacinda Ardern, quien en marzo se había velado para honrar a las víctimas musulmanas de la masacre de Christchurch.

Pero el Nobel es sólo una distinción, porque para Greta el objetivo a corto plazo es superar el cruce del Atlántico hacia Nueva York sin demasiados inconvenientes y con un mensaje. Luego, será escuchada en la cumbre de la ONU con todo su enérgico discurso a cuestas, el mismo que llevará hasta diciembre en Estados Unidos, Canadá, Chile y México en distintas manifestaciones estudiantiles.

Por último, en fin de año Greta deberá volver a Inglaterra y cruzará otra vez el océano Atlántico, decisión que por ahora evitará la comodidad de un avión para respetar su compromiso con el Medio Ambiente aunque, esa, es otra historia.