Italia autorizó evacuar a cinco migrantes del barco Open Arms, aunque todavía no lo deja amarrar

Las restantes 142 personas completan el grupo de náufragos rescatados por la ONG española.
<a href="https://elintransigente.com/mundo/2019/08/16/italia-autorizo-evacuar-a-cinco-migrantes-del-barco-open-arms-aunque-todavia-no-lo-deja-amarrar/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-08-16T02:56:14-03:00">agosto 16, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-08-16T02:56:15-03:00">agosto 16, 2019</time></a>

Italia autorizó este jueves la evacuación de cinco migrantes del barco Open Arms, que se acercó a la isla de Lampedusa aunque todavía no pudo desembarcar a la totalidad de los náufragos rescatados en el mar Mediterráneo luego de 14 días de una dramática espera. Pese a una orden judicial, la organización española explicó que continúa sin tener autorización para bajar del navío a las 142 personas restantes.

“Esta será la noche número 15 a bordo, no hay derecho”, relataron los rescatistas de esta reconocida ONG, que en los últimos tiempos se transformó en un ícono de la defensa de los derechos de los inmigrantes que arriesgan su vida en el Mediterráneo para alcanzar las costas de Europa. Además, Open Arms hizo pública una imagen de la evacuación en la que se puede observar a una mujer subiendo a un buque de la guardia costera italiana.

“¿A qué esperan para autorizar el desembarque de todas las personas a bordo, a que la emergencia médica sea insostenible? Cuanta crueldad”, denunció el organismo. El Open Arms ingresó en aguas territoriales de Italia y se acercó a una distancia de una milla de Lampedusa, luego de que un tribunal haya anulado el decreto antiinmigración de Matteo Salvini, vicepremier y ministro del Interior de este país del Viejo continente.

Por otro lado, en una decisión sumamente polémica, el mayor campamento para migrantes de toda Europa que estaba emplazado en la ciudad italiana de Mineo (al este de Sicilia), fue cerrado hace unas semanas de forma oficial en presencia de su gran detractor, el ultraderechista Salvini. “Promesa cumplida”, aseguró este funcionario en aquel momento al finalizar el traslado de los últimos ocupantes hacia otra estructura.

“Con el cierre de Mineo ahorramos mucho dinero y contamos con más fuerzas del orden para desplegar en el territorio. Hoy es un lindo día para la legalidad y la seguridad. Mineo llegó a hospedar en julio de 2014 más de 4.000 personas, tras lo cual su población disminuyó gradualmente hasta llegar a unos 150”, argumentó Salvini, quien tomó su actual cargo en el Gabinete italiano en junio del año pasado.

“El campamento, instalado en una antigua base militar estadounidense a unos 50 kilómetros de la ciudad de Catania, no tiene medios de transporte para acceder a su interior y está azotado por el calor asfixiante que llega a 40 grados en verano. Alojaba por meses y hasta años a los refugiados que pedían asilo a Italia”, agregó el dirigente. Lamentablemente ahora solo quedaron algunos perros callejeros desamparados que se alimentaban con las sobras que había en el lugar.

A su vez, Massimiliano Terrasi, un psicólogo que se desempeñó en el centro por nueve años, contó su desazón por la inesperada decisión: “Las expectativas eran muy altas cuando se fundó el centro, crecimos profesionalmente y fue una experiencia que pocas personas en el mundo tienen la oportunidad de realizar. Bien administrado hubiera podido enriquecer el territorio y lograr una buena relación con la gente”.