Bolsonaro en la ONU: contra todo y contra todos

El mandatario brasileño se mostró aún menos conciliador en la Asamblea.

El presidente de Brasil, en su primera aparición en la ONU (Organización de las Naciones Unidas), no dejó lugar a dudas: aseguró que “el Amazonas no es patrimonio de la humanidad” y que la selva que ocupa gran parte del territorio de su país “no es el pulmón del mundo”. Así, con dos frases y con cero intención de acercarse a sus pares, Bolsonaro redobló la apuesta.

El mandatario latinoamericano defendió la “soberanía” sobre la región selvática que estuvo en el centro de atención global con los incendios forestales y, ante la sorpresa de todos, aseveró que “es una falacia decir que la Amazonia es patrimonio de la humanidad y es un equívoco la tesis de que nuestra floresta es el pulmón del mundo”.

“El Amazonas no está siendo devastada ni destruida por el fuego, Brasil es muy distinto de aquel impreso en los diarios” extranjeros a través de una cobertura sensacionalista”. Como dato oficial, el Instituto Brasileño de Pesquisas Espaciales (INPE) informó que entre enero y agosto los incendios amazónicos fueron el 90 por ciento más extensos que en el mismo período de 2018.

Asimismo, Bolsonaro criticó la intención de líderes indígenas como el cacique Raoni de la tribu amazónica Kayapó: “Son usados por gobiernos extranjeros en su guerra de información para avanzar sus intereses económicos en la Amazonia”. “El monopolio del Raoni se acabó”, aseguró. Del mismo modo, pero sin mencionarlo, habló sobre la intención de “otro país” (Francia) de querer internacionalizar el Amazonas.

Ese “país” se habría basado en “las mentiras de la prensa (…) se portó de forma irrespetuosa y colonialista, atacando nuestra soberanía”, señaló Bolsonaro. Macron propuso durante la cumbre del G7 realizada a finales de agosto en Biarritz, sur de Francia, dar al territorio amazónico un “estatuto internacional“. Su intención nació por el conflicto que mantuvo con Bolsonaro, luego de criticar su lenta respuesta para combatir los incendios forestales en esta región sudamericana.

Bolsonaro calificó la ida como “una propuesta absurda”, al mismo tiempo que agradeció al presidente estadounidense, Donald Trump, de haber rechazado la intención de Macron. Por su parte, el cacique Raoni, quien está nominado al Premio Nobel de la Paz, habló este lunes en la cumbre de la ONU sobre el clima. El jefe indígena dijo que el presidente brasileño “está abriendo la Amazonia a un abanico de actores que están permitiendo su destrucción”.

“El indígena no quiere ser un latifundista pobre encima de tierras ricas. Especialmente de las tierras más ricas del mundo”, declaró Bolsonaro, que ya dijo que no extenderá las áreas de protección de la comunidad indígena de 14% a 20% como muchos han demandado. Mientras en el recinto de la ONU, el gobernante de Brasil leía su discurso, en las afueras manifestantes se expresaron en su contra con carteles con la consigna, “Bolsonaro, una amenaza para la Tierra”, y otros gritaban: “¡La Tierra está ardiendo, la Amazonia está ardiendo, Bolsonaro es un mentiroso!”.

A pesar de las declaraciones del presidente brasileño, desde que este llegó al poder en enero de este año los niveles de la deforestación en la Amazonia de este país se duplicaron respecto a las cifras del mismo período de 2018. Según cifras del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE), esta estadística registró un 6.404,4 km2, frente a 3.336,7 km2 en el mismo período de 2018 (+91,9%), lo que equivale a 640.000 canchas de fútbol.

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