Conflicto en Siria: una nueva ofensiva militar turca termina con la vida de 26 civiles

Desde el inicio de la operación militar, las fuerzas de Turquía han abatido al menos 104 combatientes kurdos.
<a href="https://elintransigente.com/mundo/2019/10/13/conflicto-en-siria-una-nueva-ofensiva-militar-turca-termina-con-la-vida-de-26-civiles/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-10-13T13:27:25-03:00">octubre 13, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-10-13T13:27:26-03:00">octubre 13, 2019</time></a>

El Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH) informó este domingo que al menos 26 personas inocentes murieron en un ataque por parte de Turquía contra la milicia kurda en el noreste de Siria. Asimismo, esta ONG precisó que diez de estas perdieron la vida, fue a causa de un ataque aéreo contra un convoy que transportaba civiles y periodistas.

“Estábamos en el convoy de civiles kurdos atacados por las fuerzas turcas o sus aliados en Ras Al Aín, nuestro equipo está bien pero hay colegas que han muerto”, dijo en su cuenta Twitter Stéphanie Pérez, del grupo de televisoras estatales France Television. Según AFP, el OSDH reveló que “un periodista” murió en el ataque, pero de momento no se ha conocido su identidad o nacionalidad.

Desde el inicio de la operación militar, liderada el pasado miércoles por el Ejército de Turquía, han sido abatidos al menos 104 combatientes kurdos, mientras que unos 60 civiles han muerto por la escalada de violencia. Así lo reveló el OSDH que trabaja con una amplia red de informantes en Siria. La situación además ha provocado la huida de 130.000 personas, según la ONU.

“En los ataques a nuestras ciudades fronterizas, 18 conciudadanos nuestros perdieron la vida, entre ellos numerosos niños, y 147 resultaron heridos”, dijo por su parte el presidente turco Recep Tayyip Erdogan, justificando en alguna forma la ofensiva que bautizó con el nombre “Fuentes de paz“. Turquía considera como “terroristas” a la milicia kurda de las Unidades de Protección Popular (YPG), por sus vínculos con el Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK).

Según Erdogan, citado por medios turcos, indicó que “hasta la fecha ha habido 652 ataques (por parte de los kurdos) con morteros y cohetes contra localidades de las provincias de Sanliurfa, Mardin, Sirnak and Gaziantep”. Uno de los objetivos de Ankara es establecer una zona de seguridad entre 30 y 35 kilómetros entre la frontera con Siria, así como “limpiar” el norte de Turquía de “terroristas”. Estas acciones ocurren tras la retirada de las tropas de Estados Unidos de esta región. Washington era el principal aliado de las milicias kurdas en la lucha contra el Estado Islámico.