El enviado de las Naciones Unidas para pacificar Bolivia ya se reunió con Jeanine Áñez

Jean Arnault busca generar instancias de diálogo con varios sectores de la sociedad para garantizar la paz en el país.
<a href="https://elintransigente.com/mundo/2019/11/17/el-enviado-de-las-naciones-unidas-para-pacificar-bolivia-ya-se-reunio-con-jeanine-anez/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-11-17T10:54:56-03:00">noviembre 17, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-11-17T10:55:52-03:00">noviembre 17, 2019</time></a>

El representante de las Naciones Unidas enviado para apaciguar las aguas en Bolivia, Jean Arnault, se reunió el sábado con la presidenta interina, Jeanine Áñez, en el marco del trabajo del organismo que busca la “pacificación” del país y la convocatoria a nuevas elecciones. Arnault hizo una visita protocolar en el Palacio de Gobierno de La Paz para iniciar este domingo otros encuentros con actores sociales y políticos del país.

El funcionario del organismo global apuntó que las prioridades son la búsqueda acelerada de “una solución pacífica a esta crisis” y determinó que hay urgencia para “apresurar y acelerar” una salida política. “Me doy cuenta de que hay varios esfuerzos que nos alientan mucho precisamente en la dirección de buscar una salida política. Esperamos que Naciones Unidas pueda hacer su contribución a este proceso”, declaró a medios de comunicación.

Aunque no dio detalles de las reuniones que sostendrá, Arnault explicó que viajará a distintas regiones de Bolivia para establecer encuentros con diversos actores políticos y sociales con la idea de establecer criterios de “no violencia”, “protección de la vida” y “necesidad urgente de diálogo”. Bolivia desde hace semanas vive momentos críticos. El último episodio que se registró fue la confirmación de nueve muertes en las manifestaciones, todos heridos de bala y partidarios de Evo Morales, durante un enfrentamiento con las fuerzas armadas en la ciudad cochabambina de Sacaba en el centro del país.

En esta protesta participaban, en su mayoría, cocaleros, sindicalistas y campesinos, afines al partido político del recientemente exiliado Evo Morales. Los casos de violencia ascienden vertiginosamente en suelo boliviano. Los enfrentamientos han dejado a 115 heridos que, según información de la Defensoría del Pueblo de esa región, en su mayoría han recibido impactos de proyectiles y cuyo estado de salud es incierto.

El Gobierno interino, por el momento, ha dado versiones ambiguas sobre estos hechos y ha manejado hipótesis que apuntan a grupos armados compuestos por extranjeros. Además, explicaron que existe la posibilidad de que varios de los muertos hayan sido proyectiles que provenían de la misma masa de manifestantes. El comienzo de los disturbios fue el 20 de octubre, cuando se llevaron adelante las elecciones presidenciales del país y hasta hoy han dejado 22 muertos y más de 500 heridos, que incluyen a sectores que protestaban contra y a favor de Evo Morales, según los datos de la Defensoría del Pueblo.