Un viaje premium hace que América y Europa no parezcan tan lejanas

Un crucero conecta ambos continentes, en un viaje que comienza en avión y continúa con 20 noches entre países y océano.
<a href="https://elintransigente.com/mundo/glam/2019/05/15/un-viaje-premium-hace-que-america-y-europa-no-parezcan-tan-lejanas/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-05-15T21:25:52-03:00">mayo 15, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-05-15T21:26:17-03:00">mayo 15, 2019</time></a>

Un recorrido por aire y mar. Viajar a Europa en un avión para regresar a América por mar luego de extensas noches en un lujoso crucero. Es repasar parte de la historia de la humanidad, de sus medios de transporte, y atreverse a explorar parte de ambos continentes con el riesgo de no querer abandonar la embarcación. Esta es una de las propuestas actuales de los cruceros de alta gama.

Se trata del Grand Voyage de MSC Crucero, que conecta al viejo continente con Sudamérica. Viajes de larga distancia, temporal y geográfica. Este tipo de recorridos turísticos encuentran su encanto en la posibilidad de experimentar tramos de intimidad y contacto con la naturaleza de forma intensa, en especial con el mar.

Pero también con el factor humano y la cultura de quien comparte recorrido o de aquellos que se cruzarán en el camino durante las distintas paradas. Este trayecto comenzará con un vuelo desde Buenos Aires hasta Milán, para luego, desde Génova, partir en esa travesía por el mar durante 20 noches con distintas paradas en diversas costas.

La primera de las paradas será Barcelona para visitar La Sagrada Familia, la iglesia de Antonio Gaudí y el boulevard de Las Ramblas. Ese solo tránsito ya da para horas de debate, reflexión y fascinación sobre el arte y la cultura en las siguientes noches del crucero. En España, la hoja de ruta seguirá por Cádiz (la Torre Ravira y la capilla del Hospital de las Mujeres) para continuar rumbo a Lisboa.

Aunque en apariencia el viaje sugiera riqueza solo por el nombre de las localidades que se visita, su verdadero valor estriba en la oportunidad de conocer, de primera mano, creaciones humanas que han resistido al paso del tiempo. Este trayecto, en esencia, es uno que se realiza por parte de la memoria artística e histórica de la humanidad.

Con la variante de la diversión como principal encanto, porque entre viajes y desplazamientos en el crucero, MSC Música, ofrece una cantidad de opciones de entretenimiento y estilo de vida que van desde gimnasio hasta minigolf; sí, todo en un barco, solo que no es cualquiera: se trata de un crucero de alta gama.

La experiencia comenzará a cerrarse en distintas paradas de la extensa costa brasileña. Maceió, Salvador de Bahía, Recife, Boa Vista son solo algunos de los puntos en los que se bajarán las anclas para goce de los viajeros. Todo terminará en Buenos Aires, tras 20 noches en las que dos continentes parecerán haber estado cerca.