Salvador Dali: el genio está de vuelta en el Borges

Luego de diez años, regresa al centro cultural una exposición conformada por decenas de obras del artista español.
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Pensar en Salvador Dalí es reflexionar sobre un artista, un ícono, un hombre, un pintor, un escultor. Son tantos sus rostros y manifestaciones que aún en su complejidad es más sencillo entenderlo como un universo que encuentra en las expresiones artísticas distintas galaxias particulares.

Varias de esas galaxias se pueden disfrutar desde este jueves en el Centro Cultural Borges, con la muestra “El surrealismo de Dalí”. En ella se reúnen decenas de pinturas, esculturas y fotografías sobre el personaje, tomadas por Enrique Sabater. Obras gráficas y litografías originales, grabados y serigrafías son parte de esta extensa exposición.

Las piezas que acá se encuentran formaron parte de una colección privada y de un trabajo de búsqueda y recolección dirigido por Sabater, en un principio, una persona con acceso directo a Dalí. La intención fue componer un registro del artista que tuviera un carácter itinerante, con el objetivo de fomentar la apreciación y difusión de la obra del español.

Ignacio Shanahan, el curador, detalla que es la segunda vez que esta muestra pasa por el Centro Cultural Borges; la anterior se produjo hace diez años. No es un detalle menor, dentro del circuito cultural de la ciudad y del continente: no todos los días se inaugura una exposición sobre el genio de la pintura.

La amplitud de materiales que se puede ver durante el recorrido, que el curador indica que debe comenzarse de izquierda a derecha, con la serie de pinturas sobre el tarot, aporta cuán amplio era el poder creador de Dalí. Casi ningún soporte se le resistió, como si fuera una especie de Rey Midas que con tocar cosas ya las alteraba.

Posiblemente, a propósito de la comparación anterior, a Dalí no le habría gustado. Ese también es el mito, esa personalidad arrolladora, en apariencia. La exposición no es ajena a ella, pues cuenta con una serie de citas que sugieren la dimensión que el artista tenía sobre sí mismo y el arte.

“Al principio, para llamar la atención, me hice pasar por genio; pero con el tiempo me he convertido en un verdadero genio”, esa es una de las citas a Dalí que puede leerse en las paredes. ¿Cómo contradecirla al observar las piezas y sentir la necesidad de detallarlas durante un largo tiempo para descifrarlas?

Sobre ese proceso, Shanahan comenta que conviene hacerlo desde lo primero con lo que el espectador conecte. “No ofrece respuestas, sino preguntas”. Cuestionamientos que solo se atienden por partes, vinculando elementos, decodificando ese detalle de cada obra; en esencia, se resuelven emprendiendo el viaje por ese universo en forma de nombre: Salvador Dalí.