La vida del conde Matt: vuelta triunfal post Europa

Alejarse, tomar perspectiva y volver a las fuentes para regresar con todo.
<a href="https://elintransigente.com/mundo/glam/2019/07/10/la-vida-del-conde-matt-vuelta-triunfal-post-europa/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-07-10T20:38:56-03:00">julio 10, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-07-10T21:32:55-03:00">julio 10, 2019</time></a>

Así, como un vals de Tchaikovski tocado para bailar en los grandes salones de San Petersburgo, volví de mi encantador viaje por Europa, bamboleando la cabeza de lado a lado en estado de sonsera adolescente, gracias a los paisajes, museos y castillos que visité en el último mes. ¡Volví más conde que nunca! Los distintos episodios de tal recorrida, los iré contando a través de artículos independientes donde narraré todo lo allí vivido.

Buenos Aires me recibió con los brazos bien abiertos. El frío se hizo presente y los días se acortaron de manera pronunciada. Pensé que llegaría a una ciudad muerta, sin evento alguno, esperando volver a la vida por la resucitación cardio-eléctrica de la Primavera, pero no fue así. La agenda se fue llenando con el solo hecho de anunciar mi llegada, no solo fueron eventos sino que también actividades del ámbito laboral.

Osvaldo Laport, Juan Carlos Murillo, Representante Regional de la ACNUR UNHCR para América del Sur y Tomás Calusuio Director de Comunidad de WeWork Argentina.

El primer evento al que asistí se llevó a cabo en la torre Bellini, de We Work, con motivo del día mundial del refugiado; el propósito era generar conciencia en la sociedad sobre los grandes problemas y situaciones desgarradoras que deben sortear aquellos que por razones políticas, laborales o sociales migran dentro de un país o, como es más común, a otros países.

Con un gran desayuno, en una fabulosa torre que miraba al río y a otros confines de la ciudad, nos recibió la gente de We Work junto a un panel muy interesante de referentes, como Juan Carlos Murillo, representante de ACNUR ( la agencia de la ONU para los refugiados), Osvaldo Laport, embajador de buena voluntad de dicha institución y Nairouz Baloul, refugiada siria, radicada en nuestro país, además de Lucas Mentasti, de Grupo Mass, quien convocaba y coordinaba toda la prensa del evento.

No solo me pareció súper interesante el desayuno porque creo que nos cambió el paradigma de lo que pensamos que es un refugiado, de todo lo que tiene que pasar más allá del desarraigo de su sociedad, sino que además nos llenó de mucha información sobre las labores de ACNUR y lo que ha trabajado para que personas de 25 países puedan rearmarse y conseguir trabajo en los lugares a los que llegan sin absolutamente nada. Si te interesa conocer más sobre la labor de esta organización: www.acnur.org

Al día siguiente, otro fue el cantar de mi semana. De un evento social pasé a uno de Arte Tech. Cuando lo último de la tecnología es utilizado para el proceso de producir, comercializar y difundir el arte. Lucrecia Cornejo, junto a su socia Angie Braun, organizaron en la sede de la “Colección Amalita”, en Puerto Madero, la muestra más moderna del rubro con más de veinte artistas y junto a la periodista Alicia de Arteaga.

Lucrecia Cornejo, Angie Braun, Alicia de Arteaga y los artistas.

Desde impresoras 3D que producen figuras con volumen hasta producciones en realidad virtual y emojis en celulares. Todo lo que el arte ha de mostrar en ésta nueva faceta estuvo allí en una muestra nobilísima para mi. Nunca antes vi nada igual. Por otro lado, el ágape estaba lleno de jetsetters locales (personajes de la sociedad) y artistas de toda índole que celebraban las nuevas tecnologías como medio para crear nuevas expresiones humanas. ¡Muy recomendable! Chequear www.diderot.art

El viernes por la noche, fui al cumpleaños de mi íntima amiga Manuela Llambías, que dio una fiesta para recordar. Nieta de Zulema Gurmendi, una vieja socialité porteña, exdueña de San Sebastián y miembro de una familia híper conocida. Y, como la mayoría de los posh argentinos, parte del club de los “yo tuve”, que no es lo mismo que los “you tubers”, que aún conservan ese espíritu de gran encanto que solo los argentinos que lo tuvieron todo mezclan, ese allure de total sencillez.

Marina Tassara, Juan Cullen, El Conde Matt, Yazmin Nelson, Flavia Ferrari y Gloria Menendez

El ágape tuvo lugar en la casona familiar del bajo Belgrano, nuevo polo de los old conchets. Barras de ponches y alcoholes, pizzas gourmets y un buen porcentaje del jet set local acompañaron la velada, entre ellos, muchos de sus parientes Llambías, Flores Pirán, Tassara, Nelson y la gran mar en coche.

Esta semana que pasó fue más veloz aún, ya que gracias al Poder Superior, cada vez nos va mejor con la inmobiliaria. Además, el fin de semana largo me invitó a partir a la estancia familiar La Oriental, que ya fue mostrada en un artículo anterior.

El miércoles tuvo lugar, en mi opinión, el mejor evento de la temporada, la pre-inauguración de la muestra “Liminal” de Leandro Erlich en el Malba. Allí, invitados por la gente del banco ICBC, llegué junto a Gonzalo Gallego, quien siempre me da una mano con estos artículos. Fuimos de los primeros en entrar, la muestra aún estaba cerrada para los invitados y por eso debíamos permanecer en la sala de entrada, en donde comenzó un gran coctel con opíparos manjares.

De pronto, aparecieron la majestuosa Inés de los Santos, quien abrió su maravillosa barra de la firma Julep, y una muy canchera Caterina Spinetta, que puso on y empezó a tocar como dj del lugar. Las figuras no tardaron en llegar. Galeristas como Orly Benzacar se dieron el gusto de charlar con directores de museos como Andrés Duprat, del Museo Nacional de Bellas Artes, o figuras de la cultura, como Teresa Anchorena y el dueño del Malba Eduardo Costantini con su nuevo affaire.

Por otro lado, se lo podía ver a Iván de Pineda, quien representa a la firma anfitriona, o a la mismísima Marta Minujín, que como siempre lucía brutal en sus mamelucos artie y sus gafas marca registrada. La muestra, ¡un hit! Un must en que no debe pasarse por alto bajo ningún concepto.

La obra, como siempre en él, está marcada por dispositivos que generan la ilusión óptica, mucho trabajo con el agua y las distintas perspectivas subjetivas de los miembros de nuestra sociedad. No deja de producir el extrañamiento a partir de los objetos o situaciones más cotidianos: ventanas, ventanillas, puertas, ascensores y demás. En este caso, las apariencias sí que engañan. Vayan a verlo, ¡me encantó!

Por último, el jueves fuimos junto a mi compañera y amiga de la comisión joven de la Asociación de Amigos del Bellas Artes, Sofía Pinto, al evento de Cities Without Houses, que se realiza por primera vez en Buenos Aires.

El coctel se llevó a cabo en casa Barrio Parque, en la calle Ocampo, con el fin de reunir gente del mundo de los negocios, artistas y demás para disfrutar de buena música, cocktails y un menú curado. La idea es que conozcan la firma, que tiene como objetivo captar socios para su plan de membresía en distintas ciudades del mundo para reunir personas afines. Una noche muy linda y especial.

El Conde Matt, Zelmira Frers y Sofia Pinto

Mi llegada a buenos Aires fue mucho más agitada de lo que realmente creí que podría ser. Mi conclusión es que Buenos Aires está viva, llena de eventos y ágapes glamorosos, con un invierno que tiene sol y una temperatura relativamente agradable. Nada tenemos que envidiar del exterior. Nuestro arte es digno y la ciudad está resplandeciente. Próximamente, les contaré de mis días por París, Venecia y su bienal, Malta y sus playas, y Londres y su belleza. Síganme en Instagram en @elcondematt.