¿Qué le pasa a un cuerpo cuando ayuna hasta 20 horas durante 30 días?

Durante el ayuno, el cuerpo utiliza primero el azúcar en la sangre para obtener energía.
<a href="https://elintransigente.com/mundo/salud/2019/05/08/que-le-pasa-a-un-cuerpo-cuando-ayuna-hasta-20-horas-durante-30-dias/" rel="bookmark"><time class="entry-date published updated" datetime="2019-05-08T13:39:44-03:00">mayo 8, 2019</time></a>

Todos los años, millones de musulmanes ayunan desde la salida del sol hasta la puesta durante 30 días, tradición que forma parte de la festividad del Ramadán que se celebra también en meses de verano, donde los días son más extensos con temperaturas mucho más altas. Así, en Noruega, por ejemplo, una persona puede ayunar hasta 20 horas cada día.

Y más allá de toda costumbre religiosa, la consulta médica es evidente: ¿esto es bueno?

Para documentar esto, BBC Mundo dio a conocer un informe sobre qué le pasa a un cuerpo durante estos 30 días.

Hasta el día 3

Los primeros tres días son claves, pues es el tiempo más complicado ya que el cuerpo recurre a la glucosa almacenada en el hígado y en los músculos para proporcionar energía. Pero una vez que se agotan las reservas de glucosa, la siguiente fuente de energía para el cuerpo es la grasa. Y cuando se comienza a quemar grasa, lo que viene es la pérdida de peso, menos colesterol y menor riesgo de diabetes.

Pese a ello, un factor clave: la caída en el nivel de azúcar en la sangre provoca debilidad y letargo, por eso quien practique el ayuno puede experimentar dolores de cabeza, mareos, náuseas e incluso mal aliento. Lo que viene, luego, es otra fase totalmente distinta.

Hasta el día 7

Según BBC Mundo, acá la cuestión es la deshidratación entre los días 3 a 7, porque mientras el cuerpo comienza a asimilar el ayuno, las grasas se descomponen y se convierten en azúcar en la sangre. En tanto, la ingesta reducida de líquidos durante el ayuno debe reponerse durante la noche, porque caso contrario lo que viene luego es la deshidratación.

En este tiempo de respeto a la tradición religiosa, hay que lograr que las comidas contengan niveles adecuados de alimentos energéticos, como carbohidratos y algo de grasa, y elevar los nutrientes, incluyendo proteínas, sales y agua.

Hasta el día 15

En la tercera etapa, quien ayuna reconocerá mejoras en su estado de ánimo a medida que el organismo se adapta al ayuno. Ante esto, el doctor Razeen Mahroof, consultor en anestesia y medicina de cuidados intensivos en el Hospital Addenbrooke en Cambridge, dice que también hay otras ventajas: “En la vida diaria normal, a menudo ingerimos demasiadas calorías, y esto puede evitar que el cuerpo realice adecuadamente otras tareas, como repararse a sí mismo”.

Y añade: “Esto se corrige durante el ayuno porque permite al cuerpo desviar la atención a otras funciones. Así que el ayuno puede beneficiar al cuerpo al facilitar la curación y también prevenir y combatir las infecciones”.

Hasta el día 30

Ya durante la última mitad del Ramadán, el cuerpo se habrá adaptado completamente al proceso de ayuno y el colon, el hígado, el riñón y la piel pasarán por un período de desintoxicación como nunca antes lo habían experimentado: “En lo que respecta a la salud, en esta etapa, la función de los distintos órganos deberían volver a su capacidad máxima. La memoria y la concentración podrían mejorar y podría tener más energía”, asegura el doctor.

Y agrega: “El cuerpo no recurre a la proteína para obtener energía. Esto es cuando entra en modo de ‘inanición’ y usa el músculo para conseguirla. Esto ocurre con un ayuno continuo prolongado de muchos días a semanas. Como el ayuno de Ramadán solo tiene lugar desde el amanecer hasta el anochecer, hay suficientes oportunidades para recargarnos con alimentos y líquidos que aportan energía. Esto preserva los músculos pero también ayuda con la pérdida de peso”.

Dicho todo esto, sobreviene la pregunta del millón: entonces, ¿es mejor el ayuno o no? Para este doctor la respuesta es sí, pero con la siguiente condición: “El ayuno es bueno para nuestra salud porque nos ayuda a concentrarnos en qué y cuándo comemos. Sin embargo, aunque un período de ayuno de un mes puede ser bueno, no es recomendable hacerlo continuamente. El ayuno continuado no es bueno para perder peso a largo plazo porque, eventualmente, el cuerpo dejará de convertir la grasa en energía, y en cambio lo hará con los músculos. Esto no es saludable y se traduce en que el cuerpo entra en modo de inanición”.