Medicamentos: ¿y si se hace lo mismo en la Argentina?

Los aumentos de precios en otros países conllevan fuertes multas.
<a href="https://elintransigente.com/mundo/salud/2019/05/14/medicamentos-y-si-se-hace-lo-mismo-en-la-argentina/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-05-14T16:04:34-03:00">mayo 14, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-05-14T23:30:27-03:00">mayo 14, 2019</time></a>

En tiempos donde en la Argentina no hay precios de referencia, cuesta asimilar los valores que se disparan al ritmo de la inflación en toda la economía local, pero más aún cuando hablamos de los medicamentos que, por estas latitudes, nunca quedaron por detrás de los índices inflacionarios que ya superaron el 45 por ciento.

Sin embargo, en otros países, aumentar los precios tiene consecuencias. «Cuarenta estados norteamericanos acusaron judicialmente a 20 casas farmacéuticas por conspirar para aumentar artificialmente el costo de 100 medicinas genéricas, incluso tratamientos para el cáncer y la diabetes, en algunos casos llegando al 1000%, entre 2013 y 2015», detalla la agencia de noticias ANSA.

Esta acción que se enmarca dentro de una estrategia comercial, tiene como principal perjudicado al consumidor final, es decir, todos nosotros, pero más aún a la tercera edad. Una de las empresas acusadas es Teva Pharmaceuticals, el más grande productor mundial de fármacos genéricos, que ya rechazó la imputación.

La represalia judicial, fruto de cinco años de investigación y presentada por el fiscal general de Connecticut, William Tong, acusa directamente a las empresas farmacéuticas de estar comprometidas «en una de las más vergonzosas y dañinas conspiraciones para la determinación de los precios en la historia de Estados Unidos». «Tenemos fuertes pruebas que muestran cómo la industria de los medicamentos genéricos perpetró un fraude multimillonario en perjuicio del pueblo estadounidense» , explicó Tong.

Y continuó: «Tenemos e-mails, SMS, llamadas telefónicas registradas y ex ‘insider’ con los cuales creemos que podemos probar una conspiración de varios años para establecer los precios y dividir las cuotas del mercado para un gran número de fármacos genéricos. La investigación reveló porqué el costo de la salud y de las prescripciones de medicamentos es tan elevado en Estados Unidos».

Algo así, en un país inflacionario como Argentina, sería muy útil: multar severamente a aquellos laboratorios que deciden –como ya lo hicieron- subir sus precios indiscriminadamente.

Medicamentos en las prepagas

En Argentina, la presentación de ibuprofeno que puede adquirirse sin receta es la de dosis 400 miligramos y su ingesta no debe superar los 1200 miligramos por día, es decir, 3 comprimidos/cápsulas. Además, se sugiere consultar con un médico si no mejora el malestar tras 48 o 72 horas. Para hacer un uso responsable de un medicamento de venta libre, y evitar cualquier efecto no deseado, es fundamental seguir las especificaciones de dosis diaria y de duración del tratamiento que figuran en el prospecto.

La aclaración realizada por la Cámara Argentina de Productores de Especialidades Medicinales de Venta Libre (CAPEMVeL) se dio tras la alerta sanitaria lanzada en estos días por la Agencia Francesa de Control de Medicamentos (ANSM) acerca del reporte de empeoramiento de ciertas infecciones, como las causadas por estreptococo (responsable de otitis, faringitis, anginas, etc.), cuando son tratadas con antibióticos y analgésicos como el ibuprofeno y el ketoprofeno.

La Dra. Jimena Worcel, Directora Médica de la CAPEMVeL explicó que «Todas las agencias sanitarias acostumbran a emitir alertas al identificar alguna situación que les llama la atención. En este caso, observaron reacciones adversas que podrían haber sido causadas por el ibuprofeno en personas que tenían ciertas infecciones y a las cuales los médicos les indicaron antibióticos y un analgésico. Fue en el contexto de ese tratamiento que algunos pacientes tuvieron un empeoramiento que requirió internación».

Además, la Dra. Agregó: «Una de las hipótesis es que tal vez la suma del analgésico y el antibiótico haya tenido que ver, pero es una alerta, no es una confirmación, ni hay evidencia que haya comprobado que existiera una relación directa». Desde la Cámara, además señalaron que las reacciones adversas que se dieron no son nuevas, son más conocidas a concentraciones de venta bajo receta (600 y 800 miligramos), con dosis diarias que duplican a la recomendada para la concentración de ibuprofeno como medicamento de venta libre y que podrían ocurrir en el contexto de uso de esta molécula.