La temida bacteria intrahospitalaria: hospitales en riesgo y cómo evitarla

Todos le temen a un peligro que puede terminar en una cuestión de suerte.
<a href="https://elintransigente.com/mundo/salud/2019/05/28/la-temida-bacteria-intrahospitalaria-hospitales-en-riesgo-y-como-evitarla/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-05-28T11:58:54-03:00">mayo 28, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-05-28T12:12:02-03:00">mayo 28, 2019</time></a>

Toda enfermedad tiene un punto cero de partida que puede devenir en otras afecciones, de todo tipo de riesgo, con similares o distintos síntomas y con secuencias leves hasta fatales. Esto, estudiado por la medicina desde hace muchos años, salvo las mortales que aún no tienen cura, tienen su respectivo protocolo.

Pero lo que sí es una sorpresa es la tan temida bacteria intrahospitalaria. Aunque los médicos suelen negarlo, quien pase por un quirófano y luego quede internado, siempre estará expuesto a una bacteria que, de contraerla, puede llevar a la muerte sin escalas. Casos probados, experiencias y denuncias hay en varios nosocomios de Argentina.

Según fuentes consultadas por El Intransigente pero que pidieron reserva, existe un listado que sólo algunos profesionales tienen o le informan, de aquellos hospitales que sufren continuamente casos de bacterias intrahospitalarias. De hecho, están los nosocomios que generalmente sufren el ataque de un tipo de bacteria, y otros identificados con otra. En todos los casos, el riesgo es alto tanto dentro del quirófano como en las instalaciones del lugar.

Cómo evitarlas

Vale aclarar que todos los hospitales tienen protocolos. Por ejemplo, una persona debe ser sometida a una intervención quirúrgica a las 11:30 horas. Minutos antes, un equipo ingresa a dicho quirófano a limpiarlo, higienizarlo y tratar de anular todas las bacterias que han quedado o pueden estar desde la operación anterior. Algunos sitios extreman las medidas y otros no tanto, a veces por falta de recursos, tiempo o personal.

No por nada, un cirujano siempre prefiere operar en el primer turno del quirófano y no en el resto del día. Quien reserve el primer horario, generalmente tendrá el lugar limpio y preparado. Sin embargo, nada de esto es suficiente. No es la idea generar pánico, pero la bacteria intrahospitalaria no sólo puede estar en el aire, en las paredes o en cualquier elemento de un quirófano sino también en internación.

Un caso reciente de una persona que ingresó en una clínica privada en la Ciudad de Buenos Aires por una operación en un brazo, a un día de recibir el alta, comenzó a desmejorar, ingresar en un cuadro agudo febril hasta perder la vida en apenas días. ¿La causa? Una bacteria intrahospitalaria. Así, estos casos se repiten no sólo en la Ciudad sino también en la provincia de Buenos Aires como en cualquier sitio del interior.

Incluso, la misma fuente consultada, asegura que uno como profesional sabe qué hospital suele tener problemas con la misma bacteria, y otros nosocomios con otra. Eso lleva a tener un registro de dónde conviene operar o derivar a una persona según estas circunstancias. Al día de hoy, desde la clínica más privilegiada a un hospital público de bajos recursos, todos deben extremar las medidas de higiene.

Finalmente, y aunque parezca un dato menor, no por nada existe un protocolo esencial con el lavado de manos:

-Antes de tocar la paciente

-Antes de una tarea aséptica

-Después de exposición a líquidos corporales

-Después de tocar al paciente

-Después del contacto con el entorno del paciente