Que no decaiga: la sexualidad en la menopausia

No es el fin ni mucho menos. Hay que saber aprovecharla.
<a href="https://elintransigente.com/mundo/salud/2019/07/12/que-no-decaiga-la-sexualidad-en-la-menopausia/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-07-12T12:42:12-03:00">julio 12, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-07-25T17:11:25-03:00">julio 25, 2019</time></a>

Puede ser un tema tabú, o no, pero la sexualidad en la menopausia está asociada al ocaso del placer en edades más avanzadas. Por ello no es casual que en la actualidad, muchas personas asocien la etapa reproductiva o fértil a un pleno y total desarrollo de la actividad sexual. Sin embargo, los especialistas recuerdan una y otra vez que la intimidad debe y puede sostenerse a lo largo de toda la vida.

Pese a la abundante información que hay a mano en internet, es muy fuerte el paradigma reinante en muchos sectores de la sociedad donde la mujer está fuertemente relacionada a la maternidad y, por consiguiente, su necesidad sexual en la menopausia queda a un lado. Grosero error, porque es precisamente una edad -durante y post proceso- en el que hay que aprovechar los años y la experiencia para gozarla mucho más.

Con una expectativa de vida cada vez más extendida, hay que erradicar para siempre la connotación negativa de este proceso que deben atravesar las mujeres porque, tal como asegura la Organización Mundial de la Salud, “la salud sexual es un estado de bienestar físico, mental y social en relación con la sexualidad”. Más aun en los tiempos actuales, donde las mujeres en todo el planeta se unieron para reclamar por sus derechos como nunca antes.

Con la menopausia, la mujer experimenta cambios a nivel hormonal, con una disminución en los estrógenos que puede repercutir o no en el deseo sexual debido a la sequedad y falta de lubricación, que puede traer molestias o dolores al momento de tener sexo. Ello no significa que sea el fin de una etapa, ya que para ello hay infinidad de productos que suplen estos cambios. Con una simple visita al médico y un seguimiento, nada hará que cambia nuestra forma de vida y nuestra intimidad.

¿Edades del sexo?

No hace falta decirlo, pero la adolescencia es la etapa en la que muchos comienzan a adentrarse en las primeras experiencias sexuales pero eso no significa que sea el tiempo más placentero. Por eso, para muchos hay una edad de maduración sexual. Ahora, diversos estudios se encargaron de analizar el tema.

“El pico de goce sexual se define como la presencia continua de orgasmos durante la intimidad”, citan en el sitio sobre salud SuMedico.com, pero de acuerdo al doctor Alfred Kinsey, investigador de la Universidad de Indiana, en Estados Unidos, a contrario de lo que se cree “los hombres alcanzan la máxima satisfacción sexual a los 18 años”. En cambio, las mujeres, lo disfrutan mucho más a los 35 años.

¿Esto destierra el mito del sexo a los 50? Según un estudio de la Universidad de Texas, las mujeres son más sexuales entre los 30 y 40 años, porque la evolución las induce a serlo sin que ellas se den cuenta, destaca la investigación. “Al acercarse la menopausia y dado que los óvulos están envejeciendo, las mujeres necesitan tener más sexo para buscar más oportunidades de procrear, aunque no sea su interés ser madres”, asegura el autor del estudio, David Buss.

La pregunta que viene ahora es por qué es mejor el sexo a esa edad. Y la ciencia para ello tiene sus respuestas:

-Más fantasías sexuales

De acuerdo al estudio, las mujeres entre los 27 y los 45 años tienen más fantasías sexuales, lo que las lleva a querer experimentar nuevas sensaciones en el sexo y en general, tienen más deseo de llevarlo a cabo. Así, las mujeres tienen más orgasmos alrededor de los 30 que en cualquier otro momento de su vida, con un porcentaje menor de fertilidad a medida que avanza en edad.

La Autoestima

Para los especialistas, luego de los 30 años la mujeres pueden disfrutar más del sexo debido a su mayor autoestima, algo que trae consigo el paso de los años y la madurez emocional que las lleva a ser más fuertes, independientes y menos prejuiciosas. Incluso, ya deja de ser clave alcanzar los estándares de belleza autoimpuestos por la sociedad.

-El placer propio

A esa edad, también es muy importante comenzar a satisfacer las necesidades de tu cuerpo y no solamente a la pareja.

-Experiencia suficiente

Asimismo, la madurez trae consigo saber qué quieren en la cama y cómo. Se puede experimentar, pero se tiene claro qué se quiere y qué no.

-Estabilidad emocional

La estabilidad emocional generalmente viene de la mano del paso de los años. No es una regla porque hay excepciones, pero pasando los 35, los 40, la mujer (como el hombre en otra edad) ya adquiere una madurez que, por sobre todas las cosas), lo deja claro entre las sábanas.