La nueva esperanza contra la diabetes sin recurrir a medicamentos

La ciencia avanza en las fábricas sintéticas de insulina
<a href="https://elintransigente.com/mundo/salud/2019/11/05/la-nueva-esperanza-contra-la-diabetes-sin-recurrir-a-medicamentos/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-11-05T09:28:01-03:00">noviembre 5, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-11-05T09:28:03-03:00">noviembre 5, 2019</time></a>

Cuando la ciencia apuesta más que nunca al desarrollo de nuevas drogas para combatir cada vez más enfermedades, ahora la nueva esperanza para controlar la diabetes en los pacientes llega de la mano de la biología sintética, es decir, sin la necesidad de utilizar medicamentos. Así nacen las primeras fábricas de insulina sintética que hasta la fecha ya fueron experimentadas con éxito en ratones.

¿Sin medicación? Sí, hablamos de células pancreáticas diseñadas y construidas en un laboratorio, que se activan con la luz para producir insulina en una cantidad suficiente para controlar la glucosa en sangre sin medicamentos. Publicado en el último número de la revista Acs Synthetic Biology, el resultado es el fruto del increíble trabajo del grupo de la Universidad Tufts coordinado por Emmanuel Tzanakakis.

“Es un resultado fantástico, porque desde hace décadas se busca modular la insulina de modo dependiente de la glucosa. Hasta ahora se había probado superar las inyecciones a través de máquinas inteligentes de ingeniería biomédica, pero este estudio abre la posibilidad de alcanzar tal objetivo de un modo aún más inteligente, es decir de modo biológico”, aseguró Alessandro Quattrone.

El director del departamento Cibio de biología celular, computacional e integrada de la Universidad italiana de Trento, explicó que “las actuales terapias para la diabetes dependen de los fármacos que estimulan la producción de insulina a través de las células beta del páncreas, o con la inyección directa de insulina”. Por el contrario, en este caso, lograron llegar al mismo objetivo de mantener la justa concentración de azúcar en la sangre por fuera del camino convencional de la medicación.

Según detalla la agencia ANSA, en la fase de experimentación, “las células beta del páncreas, diseñadas en el laboratorio, estaban equipadas con una proteína modificada para que se active cuando se expone a la luz azul y producir por consecuencia una molécula capaz de aumentar la producción de insulina en las células, hasta triplicarla”.

De lograrse sustituir con estas células aquellas dañadas del páncreas, “se podría tener una especie de páncreas endocrino adicional que compense aquel que no funciona más en el organismo diabético. Es como si se metiese en su lugar un pedazo de recambio, pero diferente, que funciona igualmente, pero es más potente porque requiere menos células trasplantadas de bellas beta dañadas, y puede ser controlado desde el exterior”, detalló Quattrone.