Capitalismo versus socialismo populista

"Semana de sorpresas. Muy pocos vieron venir la jugada del Gobierno".
<a href="https://elintransigente.com/politica/2019/06/13/capitalismo-versus-socialismo-populista/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-06-13T20:01:39-03:00">junio 13, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-06-13T20:01:40-03:00">junio 13, 2019</time></a>

Por Osvaldo “Bebo” Granados. -Semana de sorpresas. Muy pocos vieron venir la jugada del Gobierno, cuando le ofrecieron a Miguel Ángel Pichetto la candidatura a vicepresidente. La clave, lideró el bloque de senadores peronistas no kirchneristas y tiene una excelente relación con los gobernadores.

Dijo en varias oportunidades que difiere con Cristina Kirchner en su visión económica, política e histórica. Señaló en su momento que a través de La Cámpora quería cambiar la matriz del peronismo. Soñaba con la patriada de los 70, enfrentar a los Estados Unidos y se acercó a la Venezuela de Hugo Chaves y la Cuba revolucionaria. “Eso lo resolvió Juan Domingo Perón en los 70”, agregó.

La presencia de Pichetto provocó en algunos empresarios euforia y en otros tranquilidad. “La gobernabilidad esta asegurada”, repetían como un mantra; ya no habrá una radicalización del “gorilismo” como señalaban en el Instituto Patria. Del otro lado quedaban descolocados Sergio Massa y el Frente para la Victoria. Para los empresarios son el antisistema.

La clave para los próximos cuatro años si son reelegidos: “Pichetto es un experto en el manejo del Senado”. De allí tienen que surgir los cambios en las leyes laborales, impositivas y previsionales. “Alberto Fernández es un gran gerente general de empresas”, me aclaró un directivo de Techint. Le apuntó muchos méritos .

“Es notable el conocimiento y su influencia en la Justicia. Conoce el sistema financiero y presidentes de banco. Es un hábil declarante, y logra cambiar de posición con mucha cintura política. Maneja la táctica con mucha eficiencia”, enumeró.

¿Cuál es el problema?, pregunté. “Que la estrategia es de los accionistas de la empresa. El recibe órdenes sobre la dirección general y se acomoda a las circunstancias”, replicó. ¿Quién tiene mayoría hoy en esa empresa?, insistí. “Es fácil, el mayor accionista es Cristina Kirchner. Tiene el 80 % del control”, concluyó.

Allí estaba, en esa definición, el país que nos espera en los próximos cuatro años. Estas definiciones de un directivo de más de 70 años reflejaban la experiencia de un país de largas y profundas crisis. Las vio todas y sabe cómo moverse. Para él esto no es nuevo, pero nunca fue una solución. En Argentina el numero uno tiene que tener poder real, de lo contrario más temprano que tarde llega la crisis. Hasta los medios de comunicación tomarán partido por uno u otro. Por ejemplo, Alberto, en el Instituto Patria, dijo que no se debe atacar al Grupo Clarín. Los integrantes de La Cámpora lo miraron y sonrieron. Nada será sencillo, pero en un país super presidencialista es imposible.

Tiene una obligación, un mandato. Hacer lo imposible para que muchos compañeros que están presos logren la libertad. Alberto Fernández señaló que muchos jueces tendrán que justificar sus fallos. El exjuez de la Corte Suprema de Justicia, Raúl Zaffaroni, fue más claro: “Hacer una ley de revisión por las causas de los presos políticos”. “Un método de revisión extraordinario”, aclaró.

Hace 46 años, en 1973, cuando ganó el peronismo, se abrieron las cárceles para los montoneros, el ERP y grupos guerrilleros. Para una parte de la sociedad asesinos, para la otra jóvenes revolucionarios. Ahora, se trata de liberar a corruptos, ladrones y testaferros. Cambiaron mucho las cosas.

Es más, en el Instituto Patria se le rinden homenajes verbales a Lázaro Báez por su estoicismo y su silencio. Mientras tanto, la orden de los asesores españoles es muy clara. Cristina debe presentar el libro, pero nunca hablar de las elecciones. No tiene que participar en actos electorales.

El silencio – señalan – es muy importante. La clave es que no hable. “Si lo hace, pierden”, adelanta el gurú que asesora a La Cámpora. Por eso, en Santiago del Estero, apenas levantaba el tono de voz. Parecía otra persona.

El 60 % de la sociedad tiene una mala imagen de los apellidos Macri y Kirchner. En la provincia de Buenos Aires Cristina le saca 9 puntos a Macri; pero María Eugenia Vidal supera por 2 puntos a Axel Kicillof. Según los encuestadores, la gobernadora le gana a cualquiera.

No habrá periodo de gracia para nadie. No habrá luna de miel. Desde el primer día tiene que mostrar algo nuevo. Los primeros 30 días serán claves. Todos los analistas consultados dicen lo mismo: si Cristina no gana en primera vuelta, en la segunda es muy difícil.