La importancia de los votos en blanco: ¿cómo computan en las PASO?

Acá, los detalles acerca de esta herramienta con la que cuentan los electores.
<a href="https://elintransigente.com/politica/2019/08/10/la-importancia-de-los-votos-en-blanco-como-computan-en-las-paso/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-08-10T18:24:50-03:00">agosto 10, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-08-10T19:33:13-03:00">agosto 10, 2019</time></a>

Las PASO representan una reedición de las elecciones nacionales. Junto con ello, se reeditan los derechos de los ciudadanos a votar. Esta situación lleva a plantearse, dentro del escenario electoral, la posibilidad del voto en blanco, principalmente de aquellas personas que no congenian con ninguna de las 10 fórmulas que se enfrentarán el día del mañana.

Lo cierto es que los ciudadanos necesitan tener en cuenta algunas consideraciones básicas a la hora de hablar del voto en blanco, y más teniendo en cuenta la diferencia en la forma de ser computado durante las PASO y durante la votación general del mes de octubre, así marcando lo que indica una ley y lo que dicta la Constitución Nacional.

Para empezar, es necesario saber que el voto en blanco se considera a todo aquel sobre que es depositado vacío en la urna o aquel que no contenga ni inscripciones ni imágenes. Más allá de esto, este voto es considerado válido y no anulado, considerado por la Cámara Nacional Electoral como herramienta de los electores para manifestar disconformidad.

Una vez aclarado eso, se debe remarcar que la lógica de la incidencia del voto en blanco será fuerte en el porcentaje de sufragios que obtiene cada fuerza política. Es decir, que si hubiera una masa de 6.000 electores y dos mil votaran a una fuerza política, dos mil a otro frente electoral y el resto lo haga en blanco, el cómputo determinará que cada fuerza obtuvo el 33,3% de los sufragios.

Esto se debe a lo dictado por la Ley 26.571, de “Democratización de la representación política, la transparencia y la equidad electoral”, la que da origen a las PASO. Sin embargo, cabe denotar que la incidencia de los mismos será diferente en relación con las elecciones generales del mes de octubre. En este caso, para el cálculo final, los votos en blanco no serán tenidos en cuenta.

Esta diferencia se presenta directamente por lo establecido en la Constitución Nacional. Según el artículo 97, “cuando la fórmula más votada hubiere obtenido más del 45% de los votos afirmativos válidamente emitidos, sus integrantes serán proclamados como presidente y vicepresidente. La Carta Magna habla de “votos afirmativos válidos válidos”, en este sentido, el voto en blanco es válido pero no afirmativo.

Finalmente resta determinar que una hipotética segunda vuelta ocurriría el 24 de noviembre en caso de que en octubre ninguna fórmula obtuviere el 45% de los votos, ni el 40% con una ventaja de 10 puntos con respecto al segundo binomio. En este caso, se aplica el mismo criterio aplicado en el 2015 y para la primera vuelta. Es decir, solo se computarán “votos afirmativos válidos”.