Coronavirus más agresivo: ataca al corazón y al cerebro

Las consecuencias del COVID-19 cada vez más dañinas

A medida que la ciencia estudia el coronavirus, el asombro no deja de afectar a toda la comunidad científica y médica. Porque cuanto más analizan al virus, más capacidades letales aparecen relacionadas a las consecuencias de quedar contagiado. Esto, además de la capacidad de daño pulmonar. Ahora, el corazón y el cerebro.

El COVID-19 es capaz de generar coágulos sanguíneos o dañar otros órganos. En Estados Unidos, varios profesionales de la salud observaron en las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI), “las dramáticas consecuencias de esta formación de coágulos que son muy difíciles de eliminar”.

Incluso, aseguran, pueden terminar asfixiando el paciente. Técnicamente, los coágulos de sangre creados en las venas de una pierna, a su vez generan flebitis que luego pueden viajar hasta los pulmones, obstruir la arteria y desembocar en una embolia pulmonar. Corazón y cerebro, en peligro por el coronavirus.

Esto, como si fuera poco, puede generar una obstrucción que también puede sufrir el corazón hasta provocar un infarto. Esos coágulos siguen si viaje hasta llegar el cerebro, lo que deviene en un accidente cerebrovascular.

Un reciente caso se dio en un hospital de Los Ángeles, California. El actor canadiense Nick Cordero sufrió la amputación de la pierna derecha. Un coágulo de sangre bloqueaba completamente la circulación en su pierna derecha y no hubo forma de evitar dicha mutilación.

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