Coronavirus: hablar en voz alta deja gotitas en el aire

Es necesario ventilar permanentemente los espacios para evitar el virus.

El tema del coronavirus y su posible contagio ha ido mutando de semana en semana. Antes la fiebre alta era un síntoma imprescindible para considerarse sospechoso de CODID-19. Ahora la cosa cambió, y el Secretario de políticas sanitarias, Alejandro Costa, confirmó en los últimos días, que ahora no se necesita presentar fiebre alta para ser “caso sospechoso”. Con tener dos o más de los síntomas especificados, basta para poder estar frente a un infectado.

Otra de las cosas que cambiaron frente a la prevención del coronavirus, fue el uso de barbijo. En un principio no aconsejaban usar mascarillas ni tapabocas porque era contraproducente. Después dijeron que sólo era necesario para personal de la salud o infectados confirmados. Y finalmente, fue de uso obligatorio para estar en lugares públicos o transitar por la calle. Y uno de los temas que la sociedad no termina de entender, es saber cómo se contagia el virus.

En su columna habitual para el programa radial “Cada mañana”, el doctor Cormillot especificó un poco el tema de las gotas del coronavirus que pueden quedar suspendidas y ser portadoras del virus. “Hablar en voz alta durante un minuto puede llegar a dejar unas mil gotitas en el aire durante 8 minutos en un lugar que no está ventilado”. De ahí la importancia de la ventilación y de protegerse en todo momento, no sólo cuando hay gente cerca”, explicó.

Luego, Alberto agregó: “Se ha demostrado que esas gotas que quedan en el aire se evaporan y duran, al igual que otros virus. En las ciudades más altas hay menos circulación del virus y menos contagiados. Posiblemente por los cambios abruptos de temperatura entre el día y la noche, por la sequedad en el aire y la mayor cantidad de rayos ultravioletas que hay”.

“Otra cosa que tiene que ver con el lugar donde uno vive, Pensando en el verano, piletas cloradas, playa y agua de mar no parece ser un problema. Sí sería un problema el agua de río o el agua de las lagunas. En la arena, puede durar muy poco”, concluyó. Y un aspecto poco difundido, pero no por ello menos preocupante, es sobre las personas con capacidades disminuidas: “Habría que aclarar cómo se está asistiendo a personas discapacitadas que viven solas”, reflexionó el doctor.

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