Insomnio, el gran enemigo de la cuarentena. Recomendaciones de Alberto Cormillot

El doctor explicó los trastornos más comunes durante el aislamiento y cómo poder superarlos.

Uno de los grandes problemas que ocasiona el encierro debido a la cuarentena social, preventiva y obligatoria, tiene que ver con el insomnio. La dificultad para poder conciliar el sueño afecta a muchas personas que tienen desacomodados los horarios. En comunicación con el programa radial “Cada mañana”, el doctor Alberto Cormillot dio recomendaciones para poder sobrellevar este trastorno.

“El 30% de la gente duerme mal. Por eso las recomendaciones, lo que es la medicina basada en evidencia es que no hay que hacer actividad física cuatro horas antes de ir a la cama, no tomar cafeína tres o cuatro horas antes de ir a a la cama, dos horas antes no ver pantallas, de ningún tipo. Puede ser un libro o música”, explicó Alberto, aunque admitió que es lo más difícil de lograr en las personas que tienen a las pantallas como partes de su cuerpo.

“Durante la noche si se despierta, levantarse, ir a otro lado, leer algo hasta que venga el sueño. Y si no se despierta durante la noche, no tomar líquido porque eso hace que la persona tenga después ganas de levantarse para ir al baño”, explicó el doctor. Lo que sí recomendó es moverse durante el día. Además, aseguró que se pierde masa muscular aunque estés sentado. “Están todo el día sentados en un sillón y solamente te movés 20 o 30 minutos, lo mismo vas a estar perdiendo masa muscular”.

Otro tema que puede molestar durante la cuarentena son los pensamientos permanentes sobre temas feos o molestos: “Una cosa que puede molestar por las noches son las rumiaciones, esos pensamientos que te vienen a la mente. Y hay un tratamiento que puede funcionar o no, no hay muchos datos basados en evidencias, es el “stop thinking” que es interrumpir un pensamiento recurrente o problemático“, expresó Cormillot.

Según las recomendaciones de Alberto Cormillot, durante el día para tratar esto, que suele darse más en personas obsesivas, sirve mucho decir:”¡basta!”, y hasta inclusive darse una palmada. “Hay algunos que se ponen gomitas en la muñeca y se golpean con la gomita; la estiran y la sueltan, como para cambiar la cosa. Y hay algunos que se ponen a tomar un vaso de hielo, un gran pedazo de hielo con la mano y salen de la situación”, ejempleficó el especialista.

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