Buquebús: el "caos" y la "incertidumbre" continúan

Alex, uno de los pasajeros, aseguró que toda la información que les dan es "parcial".

La compañía de Buquebús ya vivió su primer problema en relación al coronavirus. El jueves pasado un joven argentino de 22 años llamado Lucas Singerman se escapó de un hospital uruguayo y se subió a un barco de la firma mencionada con el objetivo de regresar a la Argentina. El muchacho había estado en Holanda y fue internado en el país limítrofe, debido a que, presentó síntomas vinculados al COVID-19.

El ciclo “Animales Sueltos” se comunicó ayer con Alex, uno de los pasajeros que estuvo en el buque en el que se llevó a cabo el incidente. El joven contó que la pasaron “bastante mal” y que si bien él pudo sobrellevar la situación, hay gente que sufrió muchísimo con todo lo que sucedió. Cuando se supo que Lucas tenía síntomas relacionados con el coronavirus, las autoridades gubernamentales decidieron trasladar a todos los pasajeros a un hotel. Alex señaló que al subirse al micro les pidieron que tomarán distancia como una forma de precaución, pero acorde con el muchacho, todos ya habían mantenido un contacto cercano en el barco.

El entrevistado afirmó que no les dieron nada para comer. Aseguró que lo único que les dijeron fue que había un hombre que tenía coronavirus, pero no les informaron nada sobre cuales serían las medidas de sanidad que se llevarían adelante. Además expresó que en el día de ayer los llamaron a cada uno y les preguntaron si tenían un lugar donde hacer la cuarentena. El muchacho aseveró que la información que se les otorga siempre es “parcial”.

En ese sentido manifestó que nadie sabe las razones por las que aún se hallan en el hotel. En cuanto al viaje en Buquebús, Alex aclaró que no se trató de un viaje de turistas si no que el objetivo era repatriar a un grupo de argentinos. Respecto a las medidas de salubridad, precisó que ninguna autoridad le solicitó una declaración de sanidad. Detalló que la único que hicieron fue tomarles la temperatura a quienes venían de Europa.

Afirmó que la situación en general fue sumamente “caótica”, ya que, había un sólo equipo para atender a los 400 pasajeros. Sobre su situación de salud, señaló que estuvo bastante cerca de Lucas y de su grupo de amigos, pero que “por suerte” no habló con ninguno de ellos. Para concluir, destacó que el personal de Buquebús los trató muy bien y que les dieron comida.

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