La dura definición de Telegram contra su principal competencia: WhatsApp

La seguridad por los datos enfrente a las dos app de mensajería.
<a href="https://elintransigente.com/tecno/2019/05/16/la-dura-definicion-de-telegram-contra-su-principal-competencia-whatsapp/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-05-16T13:37:48-03:00">mayo 16, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-05-16T13:37:49-03:00">mayo 16, 2019</time></a>

Una, es la más utilizada en todo el mundo. La otra, la sigue muy de cerca. El cofundador y principal responsable de Telegram, Pavel Durov, se refirió a su principal competencia WhatsApp con una dura sentencia: “Ellos nunca serán seguros”. Así se refirió a través de un escrito en el que el desarrollador argumenta por qué la ahora herramienta de Facebook nunca será del todo segura.

Y para sostener su afirmación, el empresario recordó el último gran problema de seguridad de WhatsApp, por el que asegura que “el mundo parece sorprendido, pero nunca pudieron ni nunca podrán demostrar tener plena seguridad de los datos que transportan”. “Cada vez que WhatsApp tiene que corregir una vulnerabilidad crítica en su aplicación, parece que surge una nueva en su lugar”, señala Durov.

Asimismo, según cita Genbeta, trazó un paralelo con las “hipotéticas puertas traseras”: “A diferencia de Telegram, WhatsApp no es de código abierto, por lo que un investigador de seguridad no puede comprobar fácilmente si hay puertas traseras en su código. No solo no lo publica, sino que hace exactamente lo contrario: ofuscarlo deliberadamente para asegurarse de que nadie pueda estudiarlos a fondo”, argumentó.

Luego, añade: “No es fácil ejecutar una aplicación de comunicación segura desde los Estados Unidos”, y deslizó la presencia del FBI como el organismo que siempre intento vulnerar este tipo de aplicaciones. Según explica, representantes de Telegram estuvieron una semana durante 2016 en Estados Unidos, y en sólo esos 7 días, se produjeron tres intentos de infiltración por parte del FBI.

“Imagine lo que 10 años en ese ambiente pueden traerle a una compañía con sede en los Estados Unidos”, reafirma el empresario, y redobla: “Esas puertas traseras también pueden ser utilizadas por delincuentes y gobiernos autoritarios. No es de extrañar que a los dictadores les guste WhatsApp“.

Para el ejecutivo de Telegram, las medidas de encriptación y cifrado no fueron suficientes “para que ningún tercero pueda acceder a los mensajes”. Esto, a su vez, coincidió “con un hecho contundente, este último, que coincidió con una agresiva campaña para que los usuarios hiciesen copias de seguridad de sus conversaciones”. Y sobre esta acción, que solemos ver en nuestro teléfono usualmente, fue tajante.

“WhatsApp no informó a sus usuarios de que, al realizar la copia de seguridad, los mensajes ya no están protegidos por el cifrado de extremo a extremo y pueden ser accedidos por los hackers y las fuerzas del orden”, asevera, y añade: “Los que no han accedido a hacer copias de seguridad como pedían los pop ups que aparecían en WhatsApp, pueden ser rastreados con una serie de trucos, desde acceder a las copias de seguridad de sus contactos hasta cambios invisibles en las claves de encriptación”.

Finalmente, concluyó: “WhatsApp tiene un historial coherente, desde el cifrado cero en sus inicios hasta una sucesión de problemas de seguridad extrañamente adecuados para fines de vigilancia. Mirando hacia atrás, no ha habido un solo día en el viaje de 10 años de WhatsApp en el que este servicio haya sido seguro. Por eso no creo que la simple actualización de la aplicación móvil de WhatsApp la haga segura para todos”.

Y cerró: “Para que WhatsApp se convierta en un servicio orientado a la privacidad, debe arriesgarse a perder mercados enteros y a chocar con las autoridades de su país de origen. No parecen estar preparados para eso”.