¿La luz será fundamental para la tecnología del futuro?

Se trata de un hallazgo sin precedentes.
<a href="https://elintransigente.com/tecno/2019/07/03/la-luz-sera-fundamental-para-la-tecnologia-del-futuro/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-07-03T13:37:58-03:00">julio 3, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-07-03T13:37:59-03:00">julio 3, 2019</time></a>

La tecnología irrumpió de lleno en el mundo, pero aún desconocemos por completo hasta dónde puede llegar en todo sentido, ya sea para la vida misma de cada ser humano, para el Medio Ambiente, el trabajo o las emociones. Pero hay algo más que está en estudio, porque científicos de la Universidad de Salamanca (USAL) han descubierto que la luz puede forzar una torsión sobre sí misma sin el concurso de fuerzas externas,.

¿Qué supone esto? Un paso fundamental para la tecnología del futuro, al igual que lo fue en 1993 el hallazgo de la capacidad de la luz para generar vórtices. Así lo han señalado un grupo de científicos conformado por Laura Rego, Carlos Hernández, Luis Plaja y Julio San Román, miembros del Grupo de Investigación en Aplicaciones del Láser y Fotónica de la USAL, que ha trabajaron junto a la Universidad de Colorado (Estados Unidos) y el Instituto de Ciencias Fotónicas de Castelldefels.

El trabajo publicado en la revista Science es de alto valor porque abre nuevas vías para la experimentación básica en torno a las dinámicas de las interacciones entre la luz y la materia, es decir, la nueva propiedad ahora descubierta al aplicar un gas sobre dos vórtices o torbellinos fusionados se asemeja a la relevancia del hallazgo que data de 1993.

En ese entonces, casi 25 años atrás, se descubrió la capacidad de la luz para generar vórtices, que después ha tenido aplicaciones en la manipulación de materiales, en la creación de corrientes y en experimentos de óptica cuántica. Para los científicos a cargo del estudio, ahora es momento de estudiar y proponer aplicaciones a la nueva herramienta, la cual permitirá interactuar de forma individual con objetos más pequeños con un gran potencial en el campo de la nanotecnología.

“El dominio de la dinámica a estas escalas micro y nanoscópica mediante herramientas como los haces con torque es un paso fundamental para el desarrollo de la tecnología del futuro”, aseguran, al tiempo que reconocieron que el hallazgo llegó sin ser buscado, fruto del trabajo iniciado por el grupo en 2013 . Desde la comunidad científica han calificado de “extraordinario y excelente” el resultado alcanzado que ha logrado “una repercusión mediática importante y que puede tener unas consecuencias tanto teóricas como aplicadas de gran alcance en el futuro”.

Los físicos se refieren a la expresión “vórtices de luz” para explicar este fenómeno que se puede crear en un pequeño laboratorio: hablamos de remolinos de agua o tornados, pero lo que gira es la luz generada por láser. Hasta ahora lo que se había logrado era crear esa espiral con una rotación constante, es decir, que no cambia de velocidad. La novedad es que por primera vez se acelera o se frena.

Hace años que los investigadores vienen realizando cálculos y simulaciones que posteriormente confirman con experimentos reales sus colaboradores del Joint Institute for Laboratory Astrophysics (JILA) de Boulder (Colorado, Estados Unidos), como en este caso. “Antes existían en el régimen infrarrojo y los hemos pasado al ultravioleta e incluso al de rayos X. Se trataba de trasladar propiedades ya conocidas, pero ahora la propiedad que hemos conseguido, el auto-torque, es completamente nueva”, aseguran.

Asimismo, concluyen: “El secreto está en utilizar dos vórtices infrarrojos distintos, uno está retrasado en el tiempo con respecto al otro, pero se combinan y, al pasarlos al ultravioleta, generan estos haces con auto-torque. Quizá una de las cosas más difíciles de imaginar es que trabajan con pulsos láser extremadamente cortos, que duran femtosegundos (10-15 segundos o milbillonésimas de segundo)”.