¿El secreto de la felicidad es estar off line?

Cada vez más personas buscan alejarse del uso de los celulares.
<a href="https://elintransigente.com/tecno/2019/07/09/el-secreto-de-la-felicidad-es-estar-off-line/" rel="bookmark"><time class="entry-date published updated" datetime="2019-07-09T08:00:39-03:00">julio 9, 2019</time></a>

Mientras todo es conexión, comunicación e internet, hay otra corriente que asegura que la verdadera felicidad consta de estar “off line“, es decir, desconectados de los teléfonos celulares que se han convertido básicamente en una extensión más de nuestras extremidades. Sin embargo, hay gente que piensa en alternativas para alejarse al menos un rato de estos dispositivos que adquirieron una importancia nunca antes vista.

Algo así ocurre en el restaurante de las cadenas Le Pain Quotidien, de Estados Unidos, donde por ejemplo si se apaga el celular, el postre es gratis. Lo mismo ocurre en algunos hoteles de lujo, como el Mandarin Oriental de Nueva York, donde se puede solicitar el servicio “no wi-fi” entre las comodidades o la “desintoxicación digital” que aparece en el menú del Spa, donde los celulares son depositados en el ingreso para retirarlos a la salida.

Similares ideas se replican en otras áreas y negocios donde el objetivo es restarle minutos al día a un dispositivo que acapara la atención de todos. Este fenómeno fue objeto de análisis en la última Cumbre Global de Bienestar (GWS) celebrada en Cesena, Italia. Allí se detalló que las personas que buscan desconectarse en 2018 cayeron a 37%, cuando alcanzaban el 50% en 2017. Son estadísticas que luchan contra el avance de la tecnología que une fírmemente al hombre con dispositivos como el smartphone.

El economista inglés Thierry Malleret aseguró en la Cumbre de Cesena que “no todos somos ya tecnofóbicos, pero 2018 fue el año del bautismo de quienes, habiendo estado siempre disponibles o adictos a Internet, se sienten enfermos, más infelices y aún menos productivos. El 2019, por lo tanto, será el año de recuperación del estado mental de uno mientras se mantiene desconectado”.

En Estados Unidos, el 59% de los ciudadanos reconocen sentirse demasiado distraídos debido al trabajo que deben hacer en relación a su teléfono inteligente incluso durante las vacaciones, según una encuesta llevada a cabo por Alamo Rent a Car. En busca de cambiar eso, el porcentaje promedio de los “siempre conectados” en el tiempo libre descendió del 36% al 27% en 2018. Incluso el “compartir” las vacaciones con colegas a través de selfies y fotografías publicadas en las redes sociales está en declive, cita la agencia ANSA.

Otro dato a tener en cuenta es que hoy, los millennials son los más “tecnofóbicos”, mientras que los nacidos entre 1980 y 2000 que nunca abandonan las redes sociales, incluso durante sus vacaciones, las personas conectadas cayeron del 68% al 38% en un año. El informe GWS detalla que “la reacción contra Big-Tech apenas acaba de comenzar. Las investigaciones que atestiguan los efectos desastrosos de las constantes conexiones digitales y sociales en nuestro cerebro y la felicidad están aumentando”.

Luego, añade: “Estamos en el punto en el que la adicción a la tecnología es igual a la dependencia al tabaco de hace unos diez años, en la que hubo una renuencia inicial de los ciudadanos a reconocer los efectos negativos en la salud, pero también una conciencia que ha aumentado año tras año. El mundo del bienestar de lujo entonces se enfoca cada vez más en este aspecto y ofrece sobre todo tiempo ‘apagado’ y cuidado para adictos digitales”.

En caso de estar en búsqueda de restarle minutos a la adicción celular, la aplicación “Off the Grip-digital detox” es muy útil para comenzar a recuperar independencia de los teléfonos, ya que filtra el uso de los celulares para la cena, por la noche y detiene el tiempo en línea si se supera el límite establecido.