El chip que imita al cerebro y puede accionar una bicicleta sin conductor

Un grupo de científicos logró lo que parecía imposible.
<a href="https://elintransigente.com/tecno/2019/08/07/el-chip-que-imita-al-cerebro-y-puede-accionar-una-bicicleta-sin-conductor/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-08-07T10:39:53-03:00">agosto 7, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-08-07T10:39:54-03:00">agosto 7, 2019</time></a>

La tecnología de punta está avanzando hacia rincones nunca antes explorados, como el equipo de científicos chinos que desarrolló un nuevo chip basado en inteligencia artificial (IA) capaz de accionar una bicicleta que funciona de manera autónoma con dicha orden. No sólo la hace andar, sino girar a la izquierda, a la derecha, que acelere o desacelere la velocidad, evite obstáculos y tome curvas sin inconvenientes.

La prestigiosa revista Nature dio a conocer el nuevo chip, denominado Tianjic, en un artículo que lidera Luping Shi, de la Universidad Tsinghua de Pekín, en China. El chip está basado en la combinación de enfoques de inteligencia artificial inspirados en el cerebro y basados en la informática. Esta tecnología híbrida puede tener el potencial de mejorar la capacidad de estos sistemas para lograr “inteligencia artificial general”.

¿Qué significa IA general? También conocida por algunos investigadores como “IA fuerte”, básicamente es capaz de realizar cualquier tarea de la que un ser humano sea capaz de hacer”. Según detalla ANSA, uno basado en la neurociencia, que intenta imitar de cerca al cerebro, y otro orientado a la informática, que utiliza las computadoras para realizar algoritmos de aprendizaje automático.

El objetivo final de los investigadores es el de combinar ambos, aunque por el momento ambos sistemas utilizan plataformas distintas e incompatibles, limitación que afecta directamente a la inteligencia artificial general. La diferencia lograda por Luping Shi y su equipo radica en este nuevo chip electrónico capaz de integrar ambos enfoques. Este chip híbrido tiene muchos núcleos funcionales que son altamente reconfigurables.

Así, es posible acomodar tantos algoritmos de aprendizaje de máquina como circuitos inspirados en el cerebro, y para demostrar las capacidades de procesamiento de esta tecnología híbrida, la bicicleta sin conductor fue la elegida. De esta manera, el rodado logra responder a los comandos de voz para andar hacia adelante, hacia atrás, más rápido o despacio, seguir a alguien, tomar curvas o esquivar objetos.

De aquí hacia adelante, los investigadores apuestan a estimular más la IA general que permita, en algún momento, crear un hardware más generalizado.

IA en equipo

Con la tecnología no hay vuelta atrás. Investigadores de DeepMind, la filial de inteligencia artificial (IA) de Google, han logrado que sus agentes de IA logren jugar y ganar a un videojuego multijugador en línea, algo que hasta la fecha nunca había sido posible porque para lograrlo implica cooperar y competir con otros jugadores. Es decir, hacerlo en equipo.

De acuerdo a un estudio publicado hoy en la revista Science, la Inteligencia Artificial ha demostrado una “asombrosa habilidad” para desarrollar y utilizar estrategias, aprendidas independientemente, sin intervención humana, cita la agencia EFE, y agrega: “El método utilizado por la compañía, que fue adquirida por Google en 2014, es el reforzamiento del aprendizaje (Reinforcement Learning) y ha sido utilizado con anterioridad para que otras inteligencias aprendan a jugar a juegos como Go o shogi -más complejos que el ajedrez-“.

El mayor avance en la materia se había dado con este método exitoso pero en juegos de primera persona (con un único jugador), y de dos (como el ajedrez o el Go), pero hasta ahora nunca se había superado la barrera del escenario multijugador, escenario donde es clave contar con elementos como el juego en equipo y la competición contra un adversario como mínimo.

El videojuego con el que se llevó a cabo el experimento fue el “Quake III Arena Capture the Flag”, un disparador en primera persona. De esta manera, queda claro que la IA de Google puede jugar al nivel de un ser humano, y derrotar a otras inteligencias artificiales como a jugadores de carne y hueso. Vale aclarar que toda IA utilizada en el estudio no fue “entrenada ni informada con ningún dato: aprendieron de su propia experiencia jugando, de la puntuación obtenida y de lo que “veían” en los píxeles de la pantalla”.