¿Jugar videojuegos ayuda a conseguir un empleo mejor?

Esta industria no para, y ya supera al cine y a la música juntas.
<a href="https://elintransigente.com/tecno/2019/08/30/jugar-videojuegos-ayuda-a-conseguir-un-empleo-mejor/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-08-30T13:47:39-03:00">agosto 30, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-08-30T13:47:40-03:00">agosto 30, 2019</time></a>

La industria de los videojuegos ya no es lo que era: una cuestión menor, de unos pocos, y sólo para los más chicos. Hoy es más poderosa que la del cine y la música combinadas. Ante esto, muchos ya plantean el escenario en el cual esta actividad puede influir positivamente en la búsqueda de un empleo o, lo que es más impensado: describir como cualidad el saber jugar Fortnite, por ejemplo.

Ante esto, una startup avanza en la idea de que las habilidades adquiridas en los videojuegos, durante años de entrenamiento y “batallas”, se pueden aplicar a situaciones laborales en la vida real. Por ello, Game Academy -una organización que ayuda a los jugadores a mejorar sus habilidades- reconoce que dicha creencia está respaldada por datos comprobables.

Según la empresa, citada en un informe de la BBC, “si te gustan los videojuegos de rompecabezas como Portal o los juegos de defensa como Defense Grid, los trabajadores de tecnologías de la información juegan con ellos más que el promedio. Pero si prefieres Civilization, Total War o X-Com, donde la estrategia y la administración de recursos son clave, entonces podría tener más en común con los gerentes”.

Dicho esto, Game Academy analiza los hábitos de los jugadores desde su perfil de juego y ofrece cursos de habilidades determinadas que reflejen sus aptitudes y habilidades que pueden practicar y perfeccionar en el juego. En la misma linea coinciden desde Hays: “Hay muchas habilidades sociales que los jugadores pueden utilizar en un entorno profesional, como el trabajo en equipo, la resolución de problemas y la planificación estratégica”, dice Ryan Gardner, director regional de la compañía de reclutamiento.

En 2017, un estudio de la Universidad de Glasgow, en Escocia, sugirió que “los videojuegos podrían hacer que los estudiantes tuvieran más éxito” aunque “la investigación no ha logrado provocar un cambio de mentalidad, al menos no todavía”, afirma Matthew Barr, uno de los autores del informe. “Por ahora, creo que el estigma en torno a los videojuegos significa que decir que eres un jugador experto probablemente perjudicará tus posibilidades de conseguir un trabajo”, afirmó.

Vivir del juego

Un simple juego puede transformarse en un medio de vida. Y tal es su salida laboral que hasta un equipo de gamers tiene un staff responsable de distintos cuidados, desde la estrategia, los entrenamientos y hasta la nutrición. Esta situación es parte de una nueva tendencia global que procura la profesionalización del sector gamer.

Uno de los principales promotores de esta profesionalización es Mediapro a través de su división de eSports, dedicada a los juegos y deportes electrónicos. Ellos son los responsables de organizar la Liga de Videojuegos Profesional en ciudades como Madrid, Barcelona, Buenos Aires, Bogotá, México y Londres. En ellas, la empresa apuesta por hacer del sector y su industria una forma de vida sustentable para los jugadores.

Nada más en Argentina hay alrededor de un millón y medio de gamers; no se trata de jugadores ocasionales, sino de usuarios que dedican buena parte de su rutina diaria a Counter-Strike, FIFA, NBA y Fortnite. “Los diferentes juegos son como disciplinas. Comparando, el League of Legends, el más jugado a nivel mundial, es como el fútbol en popularidad”, explicó Juan Diego García, country manager para ArgentinaChile y Perú.

El grupo de expertos que forman parte de la Liga de Videojuegos Profesional es solo de cincuenta personas. Cada equipo tiene cinco jugadores titulares y dos suplentes. La exclusividad no radica únicamente en el formato de la competencia, con un torneo de apertura y otro de clausura disputado entre ocho equipos, sino que influyen una serie de factores competitivos y organizativos.

Para ser parte de ese selecto grupo es necesario conformarse como empresa, presentando planes de desarrollo de marca, patrocinio y administración, entre otros requerimientos. En términos menos corporativos, no es lo mismo jugar fútbol con los amigos que integrar un club. Aunque se trate de videojuegos, se requiere de la mayor formalidad posible para competir.

La finalidad, de acuerdo con García, es que “cada uno de los eslabones que son parte de la industria de los eSports empiecen a ser profesionales para hacer el negocio cada vez más rentable”. Por eso hay equipos profesionales que ahora cuentan con entrenador, preparador físico y nutricionistas, entre otros especialistas abocados a los gamers.

Quienes forman parte de la Liga de Videojuegos Profesional, que pueden recibir apoyo económico de distintos patrocinadores, logran ganancias estimadas entre los 20 mil y 120 mil dólares, dependiendo de su nivel competitivo. En Argentina, por ejemplo, el campeón del torneo gana 40 mil dólares, según detalló el ejecutivo.

La Liga de Videojuegos Profesional comenzó a desarrollarse a finales de 2017 como parte de una estrategia de expansión de la casa matriz en Barcelona, España. Durante 2018, se realizó un mapeo de Argentina para descubrir posibles equipos. En noviembre de ese mismo año se abrieron las postulaciones para conformar la liga, la cual finalmente comenzó en enero de 2019 y que puede visualizarse a través de la plataforma streaming Twitch.