Los autos del mañana, cada vez más cerca

La industria automotriz de cara a un futuro mercado eléctrico.
<a href="https://elintransigente.com/tecno/2019/10/30/los-autos-del-manana-cada-vez-mas-cerca/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-10-30T10:36:11-03:00">octubre 30, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-10-30T10:36:12-03:00">octubre 30, 2019</time></a>

Irremediablemente, vamos hacia allí. La muerte de los motores diésel y la creciente expectativa sobre los autos eléctricos son los temas preponderantes del Global Automotive Outlook en el Forum Automotive de Milán. Desde dicho espacio, un documento expone la tendencia imparable hacia un mercado con más inversiones de las automotrices en motores eléctricos, aunque con el primer impedimento: la penetración es limitada.

Al mismo tiempo, y como dato negativo, el retroceso del diésel favoreció la presencia de los autos a combustible lo que a su vez conforma un decidido aumento de las emisiones de CO2. Para entender el mercado, los números indican que los motores a gasoil que equipaban el 50% de los autos y vehículos comerciales livianos ya cayeron al 36% en 2018, caerán al 19% en 2025 y al 10% en el 2030.

De acuerdo al informe, las inversiones totales de las automotrices en el mercado de los vehículos eléctricos alcanzarán los 225.000 millones de dólares en 2023. Esto también tendrá su correlato en la oferta, porque hoy apenas hay poco más de 60 modelos de autos propulsados a electricidad, pero pasará a más de 230 en los próximos años cuando todas las automotrices comiencen a competir directamente.

En el presente, la industria de los coches eléctricos sigue limitada y según los especialistas, la baja en la producción de los motores diésel favoreció inclusive a los autos a nafta. “A este ritmo será difícil alcanzar los objetivos de emisiones promedio de las flotas impuestos para 2020 y 2025 con el consecuente impacto negativo en las cuentas de las automotrices”, detalla el informe.

En tanto, agrega: “Son objetivos demasiado ambiciosos respecto de la sostenibilidad de las tecnologías actuales”. Luego, hay otros puntos que serán temas claves a futuro, como por ejemplo una revolución eléctrica que llevará irremediablemente a una potencial baja del 20% de los ingresos para las concesionarias y talleres de reparación. ¿Por qué? Porque el parque automotor irá a un progresivo tipo de auto que requerirá una menor frecuencia de mantenimiento.

El cambio de paradigma hacia un mundo sostenible tendrá en el transporte a un factor determinante, y eso aplica a Estados Unidos, el resto de América, Europa y Asia. La transición está en marcha, lenta pero progresiva, y no hay vuelta atrás.