Lunes, mercados, pánico y dólar: ¿y ahora qué hacemos?

Una vez más, millones de argentinos dependerán de la reacción de los mercados.
<a href="https://elintransigente.com/uncategorized/2019/08/12/lunes-mercados-panico-y-dolar-y-ahora-que-hacemos/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-08-12T06:57:34-03:00">agosto 12, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-08-12T06:57:35-03:00">agosto 12, 2019</time></a>

Esta pregunta ya se la hizo este medio y la mayoría de los diarios de la Argentina y el mundo. En un país donde no se logra acertar una política a largo plazo y ahora la realidad amenaza con una nueva alternancia de poder entre dos fuerzas antagónicas, en el medio una vez más queda un factor que puede ser determinante para las próximas semanas y, por consiguiente, para los próximos meses.

¿Por qué? Simple, si los mercados financieros hicieron todo lo posible para que Juntos por el Cambio se mantenga en el poder al menos cuatro años más. Con el diario del lunes y la impactante y aplastante victoria no sólo de la fórmula Fernández-Fernández por sobre Macri-Pichetto, sino la de Axel Kiciloff sobre María Eugenia Vidal, un escenario que absolutamente nadie preveía.

Dicho esto, desde hoy a las 10 de la mañana se abre un interrogante tremendo que sólo una cosa puede aportar su granito de paz: la moderación de Alberto Fernández y un mensaje tranquilizados de cara a lo que viene. Sólo eso, aunque no es suficiente, puede ayudar a una semana sin cambios bruscos. Sin embargo, lo que seguramente habrá que estar preparados es para lo siguiente:

-Los precios de los bonos podrían caer fuertemente

-Pánico de inversores ante la posibilidad de cumplimiento de pagos

-El Banco Central podría no intervenir ante una caída del 30% de la moneda

-Hacerlo implicará un derroche de reservas. No hacer nada, también será grave

-Un estallido del mercado puede hacer entrar en pánico a muchos argentinos de cara a octubre

-Si el primer día -hoy- el dólar asciende a casi 49 pesos, todo puede pasar

El primer mensaje

El raid de anoche fue para que quede grabado en la historia como una jornada donde, si bien había una tendencia, nadie podía creer que esto se iba a dar así. La diferencia de votos de los representantes del peronismo por sobre el oficialismo de Juntos por el Cambio dejó claro que al menos hasta las PASO, la mayoría de los argentinos quieren “otro cambio”, el mismo que cuatro años atrás impusieron para cerrar la dinastía kirchnerista.

Pero en la puja política entra un factor clave: el dólar. Durante las últimas semanas la divisa estadounidense fue el eje de todas las campañas para tratar de mantenerlo estable pese a la subida progresiva pero controlada de los últimos cinco días. Las tasas de interés en pesos y la oferta de plazos fijos para seducir a la mayoría de los ahorristas a quedarse en la moneda nacional lograron equilibrar la balanza con un retorno más que interesante.

Pero la jornada de ayer fue determinante. Todo el esfuerzo de las últimas semanas, todas las estrategias pensadas y diseñadas para contener y mantener a la raya a los dólares se vino a pique a medida que se conocían los datos electorales. Cuantas más horas pasaban, más incertidumbre se generaba, incluso, con agencias de inversiones que ya estipulaban al dólar en los 48,50 pesos con un mercado cerrado pero especulando.

Pasados los primeros minutos del lunes, uno de los brokers más conocidos de la city decidió enviar su mensaje de asistencia e información vía WhatsApp a sus clientes con unas palabras que no dejan margen a duda alguna: “Pasen todas las posiciones a dólar, ¡ya!”. Inmediatamente, en los grupos de ahorristas e inversores se propagó la desesperada meta de hoy tener todo listo para dolarizar sus carteras algo que muchos ya habían hecho temiendo dicho escenario.

Ahora resta esperar a ver cómo reaccionan los mercados, si el dólar realmente se dispara o hay contención, y si la campaña del miedo, en esta versión peronista, termina en palabras y no en hechos. No hay margen para mucho más: sólo aguardar las próximas ocho semanas que los precios y la inflación no se disparen y la gente no se desespere por el cambio de divisa.