Mishka deslumbró en el segundo día del BAFWEEK

Lo hizo con un concepto inspirado en la cultura brasilera.
<a href="https://elintransigente.com/vida-estilo/2019/08/15/mishka-deslumbro-en-el-segundo-dia-del-bafweek/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-08-15T23:10:50-03:00">agosto 15, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-08-15T23:10:51-03:00">agosto 15, 2019</time></a>

La segunda jornada del BAFWEEK tuvo como protagonista principal a Mishka, una referencia en la escena local que se acerca a cumplir 20 años desde su fundación en 2001, y que en esta jornada encantó a quienes asistieron a su desfile al procurar una experiencia multisensorial sobre la pasarela.

Lo hizo con diseños coloridos, alternando prendas holgadas y ceñidas al cuerpo, acompañados de música carioca y un sutil juego de luces. El resultado fue una combinación de sensibilidad y espectacularidad durante la presentación y el concepto desplegado. “Saudade” es el nombre de esta colección y, evidentemente, también es una declaración de principios. El término, portugués, no tiene traducción precisa en español. Sin embargo, se le asocia con la tristeza y la nostalgia.

Aunque el concepto, inspirado en los años 60 y 70, sólo fue un puente hacia la cultura brasilera; en concreto, hacia el Amazonas. Blanco, naranja, amarillo, variaciones de marrón, verde, azul y rojo fueron parte de la amplia paleta de colores. Ninguno de ellos se puede asociar con la tristeza. Eso, antes que un error, es el triunfo de la colección. La moda también es eso, una oportunidad para darle a las emociones y los conceptos un sentido propio.

La esencia anterior se reflejó en la música, con la alegría propia de un carnaval; algunos cortes atrevidos pero nunca fuera de tono; y la sensación de que a las afueras del Centro de Convenciones de Buenos Aires había una playa cerca. Ese factor lúdico es parte de la firma, que se reconoce por su capacidad para mantenerse en el tiempo en un mercado competitivo y en una economía cambiante.

18 años después de fundarse, Mishka conserva la gracia que Marcelo Cantón, de profesión arquitecto, le otorgó. Como si aún fuera ese niño que jugaba con ladrillos pero, ahora, con telas, cortes y conceptos para regalar a quienes siguen sus desfiles una experiencia encantadora. Quizá, también, sigue pensando que no hay mayor revolución en la moda y que el objetivo principal es hacer que la gente se sienta cómoda. A juzgar por su colección Primavera-Verano, eso sigue siendo parte de la esencia del diseñador y su firma.