El histórico Dan Graham y su exclusiva obra para la Fundación PROA

El artista, especializado en arte conceptual, hace obras que se funden con la arquitectura y el espacio público.
<a href="https://elintransigente.com/vida-estilo/2019/08/28/el-historico-dan-graham-y-su-exclusiva-obra-para-la-fundacion-proa/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-08-28T19:24:48-03:00">agosto 28, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-08-29T09:45:50-03:00">agosto 29, 2019</time></a>

El multifacético y prestigioso Dan Graham está en Buenos Aires a propósito de la inauguración de “Whirligig” (Molinete), una pieza producida durante este año para la Fundación PROA. La obra ya puede ser visitada en La Boca por todo aquel que desee experimentar a uno de los artistas conceptuales más interesantes de la época, con una creación que se mezcla con el entorno.

Durante una conferencia pública dirigida por la curadora de su obra, Sandra Antelo-Suárez, el artista compartió parte de su filosofía de trabajo, dejando diversos conceptos que sirven para aproximarse a su trabajo. Entre ellos está una de sus nociones iniciales sobre qué es un artista: “Alguien que es un adicto al trabajo y tiene un humor muy seco”.

Aunque Dan Graham tiene 77 años, su capacidad para recordar y enlazar conceptos y momentos es notable. Eso le permite recordar que, durante sus comienzos, a partir de 1964, los artistas con los que normalmente compartía querían ser escritores. Lo que cambió esa intención fue la inauguración de las escuelas de arte, según comentó. Y agregó: “Todo lo que sé del arte es por haber estado rodeado de artistas y haber hablado con ellos”.

Él mismo es reconocido por sus textos y el uso de la palabra en distintas obras. Esa relación lo llevó a confesar durante la conferencia que “todo lo que leo es ciencia ficción para sacar ideas”. Entre sus autores favoritos se encuentra Jorge Luis Borges. Es posible que eso haya nutrido esa necesidad de crear dimensiones a través del manejo de los espejos y los reflejos, por los cuales es mundialmente reconocido.

En estas piezas se mezclan arquitectura, naturaleza y las posibilidades que se produzcan a través de los reflejos, como quien da a la realidad un toque de fantasía a través de sus intervenciones. Una de esas obras es “Skateboard Pavilion” (1989), a través de la cual combinó una disciplina urbana con una pirámide de características empresariales.

Esa relación con el espacio público sigue hasta el presente. Con “Whirligig“, los seguidores de su trabajo o curiosos que estén en Buenos Aires podrán vivir parte de su experiencia artística. Graham no solo disfruta de intervenir un lugar sino que también le interesa que las personas se mezclen con la obra y busquen significados a través de ella.

Como fin de su creación, describió una especie de paradoja: “En mi trabajo trato de generar esa circunstancia en la que se produce placer y a la vez no”. Esa intención se logra en la Fundación PROA, con una pieza que en apariencia es sencilla pero que encuentra una gran profundidad a partir del juego con la luz, las sombras y los reflejos. Como Dan Graham, compone un universo propio.