Hundertwasser House: Una obra de arte arquitectónico en Viena

Lo hizo un artista en la capital austríaca a fines de los 70s y es una joya de la arquitectura. Conocela
<a href="https://elintransigente.com/vida-estilo/2019/09/13/hundertwasser-house-una-obra-de-arte-arquitectonico-en-viena/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-09-13T13:09:52-03:00">septiembre 13, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-09-13T13:09:53-03:00">septiembre 13, 2019</time></a>

La Hundertwasser House es un ícono de la arquitectura creativa en Viena. Con sus coloridas fachadas, casi siempre ondulantes, y con su original disposición, tiene un estilo que no pasa desapercibido y que hacen de este lugar uno de los sitios obligados para conocer en la ciudad, solo si se dispone de tiempo y ya se han visitado los lugares más relevantes de la capital de Austria, claro está. Johann Ardnt pasó por ahí y esta es su experiencia.

La Hundertwasser House es un complejo residencial municipal de viviendas sociales. La obra fue encargada en 1977 al artista escultor Friedensreich Hundertwasser por el Alcalde de aquel entonces, Leopold Gratz, y eso es lo primero que nos llama la atención en una ciudad como Viena.

Son 52 viviendas, de las cuales 16 tienen una terraza privada. Tiene tres patios para uso común, en donde hoy funcionan bares abiertos al público, y un jardín de invierno para paliar el frío de la capital austríaca. En la plata baja cuenta con espacio para 4 locales comerciales que en aquellos años tenían la función de dividir la renta entre los propietarios para bajar los costes del edificio. Más de 250 árboles forman parte de la obra.

Claro que un proyecto tan singular iba a traer problemas. Estos estaban (y siguen estando) principalmente relacionados por el crecimiento de las raíces de algunos de los 250 árboles que integran el conjunto edilicio y que pasan por debajo y por los interiores de las viviendas que, además, y como para complicar aún más las cosas, tienen la particularidad de tener sus pisos ondulados.

La mayoría de los turistas no suele hacer la visita a la Hundertwasser House, la cual de todos modos no lleva mas de 10 minutos, salvo que se tenga un especial interés por la arquitectura o el Arte Moderno reflejado en la obra del artista. Si sos de los segundos, además podés recorrer el museo que funciona en las inmediaciones.

Para llegar hay que alejarse un poco del centro histórico de Viena, pero queda cerca del Prater, el famoso parque de diversiones de la ciudad, por lo que puede visitarse en esa misma oportunidad, y eso fue exactamente lo que hice. Se encuentra en el distrito 3 de Viena, sobre el número 36-38 de la Kegelgasse en un sector de la ciudad con mucha personalidad. Si están con un poco de tiempo, pronto olvidarán la razón que los trajo hasta aquí.

Ciertamente, no es de esos sitios de los que uno se enamora “a primera vista”. Ni siquiera es un hito arquitectónico. Hay que buscarle la vuelta y tratar de mirarlo desde varios ángulos para encontrarle la gracia y sus singularidades. Lo que puede llamar la atención es el estado de deterioro que se evidencia en algunos sectores del edificio y la suciedad que hay en el complejo, que contrasta con la espectacularidad y limpieza del resto de Viena.