El papel, una obsesión que se aferra en Japón

Es una forma de arte milenaria que podría estar quedando obsoleta
<a href="https://elintransigente.com/vida-estilo/2020/03/13/el-papel-una-obsesion-que-se-aferra-en-japon/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2020-03-13T11:44:48-03:00">marzo 13, 2020</time><time class="updated" datetime="2020-03-13T11:44:49-03:00">marzo 13, 2020</time></a>

Es un fenómeno global. Se alientan los pagos sin efectivo e intentan reemplazar las transacciones en papel por otras en línea. Pero, si bien los jóvenes están cambiando cada vez más a una existencia digital, hay un número creciente de innovaciones que sugieren que la relación está lejos de terminar.

Washi es el papel hecho con métodos japoneses tradicionales. Se hace hace más de 1300 años y es un oficio ahora protegido por la Unesco como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Es más fuerte y duradero que su primo más débil producido industrialmente.

Tradicionalmente, no solo se usaba para escribir y pintar, sino también para linternas, sombrillas, ropa y las icónicas puertas y paredes corredizas shoji. Hoy, los japoneses tienen que enfrentarse a la dura realidad de un cambio global que podría dejar obsoleta a esta técnica.

Soluciones creativas

El arquitecto Shigeru Ban es famoso por usar tubos de papel en sus creaciones, especialmente en estructuras temporales en áreas en las que ocurrió un desastre. “Creo que podemos hacer que incluso la vivienda temporal sea mejor, más cómoda, más hermosa”

En el Tokyo Motor Show 2019, Oji Paper, uno de los mayores productores de papel del mundo, se asoció con Toyota para mostrar un parabrisas hecho de una combinación de policarbonato y nanofibra de celulosa (CNF) que es más fuerte y liviano que el vidrio convencional para autos.

Los investigadores del NTT hicieron una ilusión óptica que hace que los recortes de papel “bailen” cuando se colocan en una pantalla intermitente. La técnica podría crear anuncios más atractivos o tarjetas coleccionables para chicos que cobran vida cuando se ponen en la pantalla de un teléfono.

Queda por ver si esa conexión se mantendrá en las próximas décadas, pero en el museo de arriba de la tienda de Ozu Washi hay un letrero discreto en la pared que dice “La gente hace papel, el papel hace cultura”.