Si estás buscando una receta simple, rica y perfecta para cualquier momento del día, estas galletas de avena son una opción ideal. Son rápidas de hacer, llevan ingredientes básicos y, lo mejor de todo, tienen un secreto que evita que queden secas o duras, uno de los problemas más comunes a la hora de encarar la preparación.
Ingredientes y paso a paso
Ingredientes
- 1 taza de avena arrollada
- 1 taza de harina común
- ½ taza de azúcar (puede ser blanca o mascabo)
- ½ taza de manteca o aceite
- 1 huevo
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 1 cucharadita de polvo de hornear
- 1 pizca de sal
- Opcional: chips de chocolate, pasas o frutos secos
Preparación
Primero, mezclá el huevo con el azúcar hasta que quede bien integrado. Luego agregá la manteca derretida o el aceite y la esencia de vainilla.
En otro recipiente, uní los ingredientes secos: avena, harina, polvo de hornear y sal. Incorporalos de a poco a la mezcla húmeda hasta formar una masa. Si querés, en este punto podés sumar chips de chocolate o frutos secos para darles un toque extra.
Formá bolitas con la masa y colocalas en una placa para horno, aplastándolas ligeramente. Llevá a horno precalentado a 180°C durante 10 a 12 minutos. Es importante no pasarse de cocción.
El truco clave de esta receta está en no cocinar de más las galletas (deben quedar apenas doradas) y en mantener una buena humedad en la masa, evitando agregar harina de más y respetando las proporciones de manteca o aceite. Cuando las saques del horno, van a estar blandas, pero al enfriarse quedan suaves y algo crocantes.
