Bajo la conducción de Santiago del Moro, Gran Hermano se ha convertido en uno de los programas más exitosos de la pantalla chica. Aunque esta edición no ha logrado generar los mismos números que sus predecesoras, sí ha tenido una fuerte repercusión en las redes sociales, donde siempre se encuentran pendientes de lo que sucede con los participantes.
Y es que un fuerte revuelo se armó entre los seguidores de Gran Hermano luego del difícil momento que se vivió en el programa. Tiene que ver con Delfina De Lellis, que al volver a quedar eliminada de la casa más famosa de la televisión, sufrió nuevamente un ataque de ansiedad. La joven no pudo pasar la placa positiva y quedó fuera del reality.
Tras quedar eliminada de Gran Hermano, Delfina debía subir al auto para visitar a Santiago del Moro en el estudio del programa, sin embargo, esto no pasó. La joven, que había sido la primera eliminada del reality y que pudo volver en reemplazo de Claudio, que abandonó la casa por un problema de salud, tuvo un ataque de ansiedad y nunca llegó al piso.
Fue Santiago del Moro quien hizo el anuncio a los televidentes: “Me están diciendo por la cucaracha que Delfina de vuelta no quiere subir al Cabify porque tuvo un ataque de ansiedad como la primera vez. ¿Se acuerdan? Le pasó lo mismo ahora. Pero ya entra Saif, lo vemos acá, y mañana la tendremos a Delfi también (en el Debate de GH”.
Esto no fue perdonado por los seguidores de Gran Hermano, y es que en las redes sociales aniquilaron a la producción: “Si Delfina sufre estos niveles de ansiedad, lo peor que pudieron haber hecho es habilitar su entrada al reality! Es básicamente una tortura para ella!”; “Igual esto ya pasó, ¿no tendrían que haber estado preparados para algo así?”; “Dentro de la casa también estaba teniendo ataques de ansiedad, no estaba apta para entrar a GH”, escribieron.
Luz se confesó
Muy fuerte fue lo que se vio en Gran Hermano luego de las participantes notara marcas en las muñecas de Luz. Frente a esto, la joven se animó a contar: “Fue cuando tenía 15-16 años. Lo hacía seguido y no quería seguir así… después me empecé a poner mucha crema, tratamientos y todo, y se achicaron, no quedó casi nada. Eran así de este tamaño… se borró todo, siempre me las hacía en el mismo lugar”.
“¿Tu mamá te veía?”, le preguntaron, a lo que Luz respondió visiblemente movilizada: “Cuando fui al psicólogo, dos sesiones, dijeron que tenía que ir al psiquiatra inmediatamente y empastillarme, porque estaba con depresión. Estaba mal, mal. Igual no me metí con pastillas ni nada, fue todo mental, con apoyo de mi mamá y mi hermana”.
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