Un nuevo estudio nacional volvió a evidenciar el profundo desgaste de la clase política argentina. De acuerdo a un relevamiento de Management & Fit, solo dos dirigentes obtuvieron un saldo positivo de imagen, mientras que otros quince fueron directamente desaprobados por la ciudadanía. La muestra incluyó a figuras clave del oficialismo y la oposición.
El informe, basado en 2.200 casos relevados en todo el país, arroja una foto preocupante: la mayoría de los nombres que protagonizan el escenario nacional arrastran un fuerte rechazo. Entre los datos más llamativos, aparecen la debacle de Sergio Massa y la caída sostenida de líderes históricos como Cristina Kirchner, Mauricio Macri y Axel Kicillof.
La caída de la clase política
Según los datos difundidos por la consultora, el presidente Javier Milei es quien encabeza el ranking de imagen positiva, con un 44,5%, aunque también arrastra un 42,9% de imagen negativa. Esto le otorga un saldo positivo de apenas 1,6 puntos. Detrás aparece Patricia Bullrich, ministra de Seguridad, con una imagen positiva de 42,8% y una negativa de 42,2%: un leve diferencial favorable de 0,6 puntos.

Ambos dirigentes libertarios se posicionan como las únicas excepciones en un escenario generalizado de desaprobación. Incluso otros miembros del oficialismo, como Victoria Villarruel (33,1% positiva y 36,3% negativa) o Manuel Adorni (37,8% positiva y 41,1% negativa), también cierran su saldo con números en rojo.

Massa, el peor valorado
El rechazo más profundo recayó en el excandidato presidencial y exministro de Economía, Sergio Massa, quien apenas logró una imagen positiva del 17,3% frente a un 59,9% de imagen negativa. Con un diferencial de -42,6 puntos, encabeza el listado de los dirigentes más cuestionados.

Le siguen Juan Grabois (-31,4), Mauricio Macri (-28,8), Cristina Kirchner (-25,5) y Axel Kicillof (-24,7), todos con saldos negativos abrumadores. Karina Milei, hermana del Presidente, tampoco escapa a la tendencia y cosecha un saldo de -24,6, mientras que Santiago Caputo registra -21,4.
Gobernadores, con baja visibilidad
En el grupo de dirigentes con menor nivel de conocimiento pero saldos levemente negativos aparecen Ignacio Torres (gobernador de Chubut) y Maximiliano Pullaro (Santa Fe). Ambos se ubican con diferenciales que rondan los -9 puntos. Leandro Santoro, por su parte, presenta un balance de -6,9, pese a su alto nivel de conocimiento en la ciudad de Buenos Aires.
El cordobés Juan Schiaretti (-16) y el actual gobernador Martín Llaryora (-17,7) completan el listado de figuras con fuerte rechazo en el interior del país, donde la crisis económica y la falta de respuestas comienzan a erosionar liderazgos.
Un rechazo que atraviesa grietas
La encuesta también indagó en temas de coyuntura. La inseguridad se posicionó como el principal problema para los argentinos, con el 25,8% de las menciones, desplazando a la inflación (16,8%). Además, el 76,8% considera inapropiado que Milei promocione una criptomoneda como $LIBRA, y un 53,6% rechaza la posibilidad de designar jueces de la Corte Suprema por decreto.
Aunque la aprobación de la gestión nacional ronda el 49,6%, el dato más revelador sigue siendo el rechazo transversal a los principales referentes del sistema político. Solo dos dirigentes escapan de esa lógica, mientras que la mayoría queda atrapada en una imagen pública que los ciudadanos, cada vez más, parecen no perdonar.