Después de siete meses de lucha en terapia intensiva, Jorge Lanata falleció el pasado 30 de diciembre rodeado de toda su familia. Se trataron de meses muy dolorosos para la familia, y después de tantos escándalos, Sara Stewart Brown, una de las ex parejas del periodista, finalmente se animó a romper el silencio.
Sin pelos en la lengua, Sara Stewart Brown apuntó duramente contra el periodismo e hizo un fuerte pedido. “Queridos movileros y panelistas de programas de actualidad chimentos y espectáculos: estamos tristes y tratando de seguir con nuestras vidas afrontando un vacío emocional enorme”, comenzó desde su cuenta de Twitter.
«Por favor dejen de perseguirnos, yo no pertenezco al medio, no me gusta la exposición. Me incomodan las cámaras y no tengo nada para decirles. En todo este tiempo ni siquiera me molesté en desmentir la cantidad de falsedades que se dijeron muy livianamente», siguió la ex pareja de Jorge Lanata, que le donó un riñón al periodista diez años atrás.
«Aprendí a las piñas que a nadie le importa la verdad, solo importa el show y el morbo para llenar horas de debates vacíos. Uds juegan un juego del que yo no quiero participar. Hay muchísima gente que si le gusta la exposición, otros que la necesitan y están encantados cuando tienen una cámara en frente, vayan a buscarlos a ellos y todos contentos. Gracias”, cerró la madre de Lola Lanata.
Viviana Canosa despidió a Jorge Lanata
En su regreso a la televisión, Viviana Canosa habló de la partida de Jorge Lanata: «Lo extrañamos mucho. Se lo extraña en la pantalla. Un periodista de la hostia, un militante de la libertad de expresión. No era amigo mío, pero me dio notas, fue muy generoso. Hoy en la Argentina a un periodista como Jorge Lanata se lo necesita más que nunca».
«Me hubiera arrancar empezar hoy y saber que el domingo iba a estar Jorge Lanata en la pantalla de Canal Trece. A este tipo lo necesitamos todos los argentinos. Amaba la libertad de expresión. No se puede hacer periodismo si nos autocensuramos. Tenemos que decir todo, te puede gustar o no, pero a mí no me pagan por decir lo que digo», siguió.
«No soy ensobrada. No tomo champagne ni escucho ópera los domingos en la Quinta de Olivos. Vamos a tener todas las voces, todos los que quieran venir van a tener su lugar. Viva la libertad de expresión. No queremos ser víctimas de las guillotinas. A mí me las pusieron tres veces el año pasado a las guillotinas. No lo digo por victimizarme. No lo hago por mí, lo hago por todos», sentenció.
