En medio de tensiones crecientes en el Congreso y con el escándalo $LIBRA ganando volumen, el Gobierno nacional prepara una ofensiva parlamentaria para retomar la iniciativa política. La estrategia de La Libertad Avanza apunta a instalar un mensaje de transparencia institucional con la ley de Ficha Limpia, que se debatirá este miércoles en el Senado. La jugada busca contrarrestar las maniobras opositoras y reconstruir consenso en la antesala del calendario electoral.
El oficialismo llega a esta semana parlamentaria con el objetivo de mostrar capacidad de gestión legislativa. El martes 8 de abril, la Cámara de Diputados sesionará a pedido de la oposición para debatir proyectos vinculados al caso $LIBRA, pedidos de informes por obras públicas y cuestiones previsionales. Mientras tanto, el miércoles el Senado abordará la ley de Ficha Limpia, una iniciativa que ya cuenta con media sanción de Diputados y busca prohibir que condenados por corrupción accedan a cargos públicos.
En paralelo, también se tratará la emergencia para Bahía Blanca, que fue aprobada por unanimidad en la Cámara baja. Pero el foco político estará puesto en Ficha Limpia, un proyecto que enfrenta resistencias en el Senado y cuyo desenlace podría impactar de lleno en la dinámica electoral del peronismo.
El oficialismo busca capitalizar el rechazo social a la corrupción
Con el caso $LIBRA generando fuertes repercusiones mediáticas, el Gobierno apuesta a convertir la sesión del miércoles en una bisagra discursiva. Según trascendió, el oficialismo ve en Ficha Limpia una oportunidad para forzar un debate que incomoda a sectores del kirchnerismo. En especial, porque una eventual aprobación inhabilitaría a figuras como Cristina Kirchner, condenada por corrupción en la causa Vialidad.
Fuentes parlamentarias anticipan que el clima interno es tenso. Varios senadores dudan en rechazar una ley que cuenta con fuerte respaldo popular y se arriesgan a quedar expuestos ante la opinión pública. “Es un proyecto que, si no lo apoyás, te señalan”, reconoció un gobernador alineado con la oposición moderada.
La oposición presiona con el caso $Libra y exige interpelaciones
La sesión en Diputados será escenario de una ofensiva opositora coordinada por Unión por la Patria, la Coalición Cívica, Encuentro Federal y sectores del radicalismo. El objetivo es avanzar con una comisión investigadora sobre la criptomoneda $LIBRA, además de interpelar a Karina Milei, Guillermo Francos, Manuel Adorni y Mariano Cúneo Libarona.
La oposición también pedirá informes sobre fondos públicos, contratos de obra y criterios de financiamiento de proyectos descentralizados. El gran obstáculo será alcanzar el quórum. Para ello, intentarán sumar el respaldo de legisladores provinciales y de sectores del PRO aún reticentes a alinearse con La Libertad Avanza.
Las tensiones internas amenazan la agenda libertaria
La crisis política por el caso $LIBRA dejó secuelas en la relación entre el oficialismo y sus aliados parlamentarios. El vínculo con el PRO se ha debilitado y la figura de Mauricio Macri se convirtió en una incógnita estratégica. Legisladores cercanos al ex presidente podrían ser determinantes en la votación, según admiten en ambas bancadas.
En paralelo, el Gobierno intenta avanzar con otras iniciativas en comisiones, como el proyecto para reducir la edad de imputabilidad a 14 años, que se discutirá esta semana. El objetivo es volver a instalar el eje de la seguridad en la agenda pública.
Ficha Limpia, una carta para reequilibrar el escenario
La apuesta de La Libertad Avanza es doble: por un lado, exhibir un compromiso con la ética pública, y por otro, poner en evidencia las contradicciones de un sector del peronismo que intenta bloquear la norma. En ese sentido, la eventual aprobación de Ficha Limpia no solo funcionaría como un triunfo político, sino también como una herramienta de presión electoral.
El proyecto se transformó en una suerte de termómetro político del Congreso. En el oficialismo aseguran que un apoyo mayoritario será interpretado como una señal de respaldo a las reformas impulsadas por el presidente Javier Milei, mientras que una derrota podría fortalecer las posiciones internas que buscan frenar el cambio.