El jefe de Gabinete, Guillermo Francos, adelantó que el juez designado por decreto, Manuel García Mansilla, seguirá siendo miembro de la Corte Suprema de Justicia de la Nación aunque el Senado lo rechace el próximo jueves, una alternativa que tiene cada vez más fuerza por la mayoría del kirchnerismo y sus aliados radicales que no son cercanos a los libertarios.
A pesar de que el escenario no es el más favorable para el oficialismo, fuentes del Ejecutivo Nacional sostuvieron que «los senadores tienen que sentarse y votar» y reafirmaron que mantendrán los pliegos de los magistrados. De esta manera, correrá riesgo la designación de ambos al frente del máximo tribunal, aunque parece que LLA apoyará hasta último momento la idea de que ambos se mantengan.
Anteriormente, Guillermo Francos habían reafirmado que, particularmente, Manuel García Mansilla podía continuar hasta el 30 de noviembre y que ambos «están en funciones» aunque Lijo aún no haya asumido porque la Corte Suprema le rechazó el pedido de licencia especial, lo que le obliga a renunciar a su juzgado si quiere llegar al máximo tribunal.
Los pliegos llegan al Senado
Para aprobar los pliegos, se necesitan dos tercios de los presentes en el Senado de la Nación; con asistencia completa se necesitarían 48 votos afirmativos sobre 72 senadores, algo que estaría en duda hasta el momento. Sin embargo, para rechazarlo necesitan solo 25 votos, algo que el Partido Justicialista tendría de sobra, además de que también posee sus aliados radicales que votarán en contra.
En este marco, los radicales le pidieron al Gobierno que retire los pliegos del Senado para que no sean rechazados y poder negociar su aprobación, algo que LLA no quiere hacer y se expone a que ambos jueces no puedan seguir cumpliendo funciones al frente de la Corte Suprema.
Las conversaciones finales entre el Gobierno y los distintos bloques continuarán hasta el último momento. Se espera que el martes se realice una reunión de labor parlamentaria para definir los detalles del debate. Mientras tanto, desde Casa Rosada observan con cautela el desarrollo de los acontecimientos. Según fuentes oficiales, «todavía no hay definiciones claras sobre el voto de algunos senadores», lo que deja abierta la posibilidad de que la votación tenga un desenlace incierto.