Human Rights Watch, organización internacional de Derechos Humanos, emitió un duro documento en el que reclamó al Gobierno de Javier Milei que investigue la represión policial que tuvo lugar durante la marcha de jubilados y barrabravas del pasado 12 de marzo. En aquella jornada las fuerzas de seguridad detuvieron a más de un centenar de personas e hirieron al fotógrafo independiente Pablo Grillo, sobre quien también hacen referencia a la hora de criticar a Patricia Bullrich.
«Existen pruebas contundentes de que miembros de las fuerzas de seguridad respondieron con un uso indiscriminado e imprudente de la fuerza», declaró Juanita Goebertus, directora para las Américas de Human Rights Watch. «El gobierno debería investigar y garantizar la rendición de cuentas, en lugar de vilipendiar a un juez que falló en la protesta», afirmaron en el comunicado.
En este mismo sentido, y tras recolectar 32 fotos y videos de la protesta en cuestión, desde la agrupación cuestionaron: «Los videos y fotografías muestran que un miembro de la Gendarmería Nacional disparó una cápsula de gas lacrimógeno contra Grillo a las 17:17 horas. La cápsula impactó a Grillo en la cabeza, causándole una grave lesión cerebral. Human Rights Watch confirmó que el oficial de las fuerzas de seguridad disparó a Grillo desde poco más de 50 metros de distancia», analizaron.
Además remarcaron que el tiro del gendarme no estuvo regido por estándares internacionales. «Un video muestra que el gendarme disparó la cápsula de gas lacrimógeno en un ángulo horizontal hacia Grillo. Esto contraviene los estándares internacionales, que establecen que la única forma segura de disparar cápsulas de gas lacrimógeno es en un arco para que aterricen en el suelo con menor velocidad», señaló Human Rights Watch.
Críticas al protocolo antipiquetes
En otro pasaje del documento HRW cuestionó el protocolo antipiquetes de Patricia Bullrich, aplicado ese mismo día. «El protocolo, en la práctica, criminaliza cualquier impedimento al tránsito derivado de una manifestación y permite a la policía utilizar la fuerza aun cuando [los manifestantes] no crearen una situación de peligro», señalaron.
También subraya que el protocolo «no contiene disposiciones que exijan a la policía emplear medios razonables contra los manifestantes y deroga una resolución de 2011 que prohibía a la policía usar escopetas antidisturbios para lanzar gas lacrimógeno, que fue lo que hirió a Grillo».
«Las autoridades judiciales y administrativas argentinas tienen la obligación de llevar a cabo investigaciones rápidas, creíbles y exhaustivas sobre las pruebas del uso excesivo de la fuerza durante las protestas del 12 de marzo«, completaron desde Human Rights Watch contra el Gobierno.
Argentina: Abusos en la respuesta policial a protesta https://t.co/LjnKxHAgNy
— Human Rights Watch (@hrw_espanol) April 3, 2025