Desde el 1° de abril, los comercios de la provincia de Buenos Aires aplicaron un aumento del 12% en el precio del pan y otros productos panificados. Así lo informó la Cámara de Industriales Panaderos (CIPAN), que justificó la inflación en las materias primas, los combustibles, los insumos y los servicios públicos.
El presidente del Centro de Panaderos de Merlo e integrante de CIPAN, Martín Pinto, explicó que durante un año los panaderos habían mantenido los precios sin cambios, pero que la situación se volvió insostenible. «El desfasaje entre costos e ingresos nos obligó a tomar esta decisión. No podíamos sostener más los precios con los aumentos que sufrimos en harina, electricidad, gas y combustibles», afirmó en declaraciones citadas por la agencia NA.
El sector panadero fue golpeado de lleno por la suba de los costos. La electricidad y el gas registraron importantes incrementos, mientras que el precio de la harina y otros insumos esenciales, como las levaduras, también se disparó. «Es un combo explosivo que afecta a toda la cadena productiva y pone en riesgo la continuidad de muchas panaderías», advirtió Pinto.
Desde la CIPAN alertaron que no se descartan nuevas subas en el corto plazo. «Lamentablemente, no podemos asegurar que no vaya a haber nuevos incrementos, ya que los precios no dejan de subir. Dicen que la inflación bajó, pero nuestros costos siguen aumentando día a día», remarcó Pinto. Además, manifestó preocupación por los posibles cierres de panaderías y la consecuente pérdida de fuentes de trabajo.
Los precios del pan superaron el promedio de los alimentos en el último mes
En la Ciudad de Buenos Aires, el kilo de pan ya supera los 4 mil pesos, mientras que en el Conurbano bonaerense oscila entre los 2.500 y los 3.300 pesos, dependiendo de la zona y del volumen de ventas de cada comercio. Esta suba impacta de lleno en el bolsillo de los consumidores y en el costo de vida de los hogares.
El aumento en el precio del pan también agrega presión a la inflación de marzo, que se espera mayor a la de meses anteriores. Según la consultora LCG, el rubro alimentos acumuló un alza del 3,8% en el mes. Esto complica los objetivos del Gobierno, que busca reducir la inflación mensual a niveles cercanos al 2%.