Mauro Icardi encendió la polémica en redes sociales al lanzar un polémico mensaje que, para muchos, tiene un trasfondo amenazante: “Voy por todo”. La frase, interpretada como una advertencia hacia Wanda Nara, volvió a poner en el centro de la escena la tensa relación entre ambos mientras atraviesan su divorcio.
Pero lejos de confrontar; algo que muchos en la escena mediática esperaban, Wanda eligió el camino del silencio y el de demostrar con hechos y no con palabras. Resulta que, desde México, donde se encuentra instalada, evitó dar declaraciones sobre su exesposo y apostó a mostrar un perfil sereno y enfocado en sus propios proyectos, solo se limitó a comentar: «Repasando el guión» y «Desde este paraíso» en sus postales.
En sus historias de Instagram, la empresaria compartió postales desde Puerto Escondido, Oaxaca, un escenario paradisíaco en el que reveló que está trabajando como conductora en una producción para Netflix. Las imágenes también dejaron ver parte de su preparación: repasando guiones antes de salir al aire, rodeada de maquilladores y estilistas.
Claramente, su actitud llamó la atención porque para nadie es un secreto que está pasando por un momento sensible. La empresaria y el futbolista atraviesan un complejo proceso legal que incluye denuncias cruzadas por violencia de género y disputas familiares.
Así que, mientras Mauro Icardi eligió la confrontación pública, Wanda Nara respondió como bien lo sabe hacer: se mostró trabajando, disfrutando del entorno natural y priorizando una agenda que refleja independencia y fortaleza personal. No obstante, no faltaron los comentarios de los usuarios cuestionando su rol como madre, pues comentan que se la pasa de viaje en viaje sin la compañía de sus hijos.
