El viceministro de Economía, José Luis Daza, aseguró que el peso fuerte llegó para quedarse. Cuestionó la idea de que un tipo de cambio más débil pueda ayudar a los empresarios. Durante su charla en la Bolsa de Comercio de Córdoba, destacó que la apertura económica es clave para el país. Daza explicó que la Argentina sigue siendo una de las economías más cerradas del mundo. Señaló que para crecer es necesario atraer inversión, crear empresas y generar empleo. También defendió la vigencia del esquema de bandas cambiarias.
Reformas estructurales para atraer inversión
Acompañado por el expresidente del Banco Central, Guido Sandleris, Daza destacó que ya se hicieron reformas importantes. Sin embargo, señaló que faltan las más profundas y estratégicas. Estas son esenciales para aumentar la inversión y consolidar el crecimiento.
El viceministro explicó que la Argentina enfrenta un problema que va más allá de la política monetaria. “Somos la cuarta economía más cerrada del mundo, con alta volatilidad y dificultades para crecer”, indicó. La inversión depende de un marco regulatorio abierto y previsible.
Daza reconoció que la suba de tasas podría afectar la actividad económica en el corto plazo. Aun así, aseguró que al implementar las reformas pendientes se verá un aumento de la inversión, lo que impulsará empleo y crecimiento sostenido.
Recordó que 27 países ya aplicaron políticas similares de fortalecimiento de su moneda desde la llegada del presidente Javier Milei. Reforzó que la estabilidad del peso fuerte es esencial frente a la volatilidad cambiaria.
Insistió en que eliminar regulaciones y abrir la economía permitirá que las empresas crezcan y la inversión aumente. “No se trata solo de política monetaria, sino de un entorno que incentive la actividad económica real”, remató.
El mensaje final fue claro: un peso fuerte, junto con reformas estructurales, es la clave para garantizar inversión, empleo y crecimiento sostenido en la Argentina.