Después de más de tres meses sin salir de Argentina, el presidente Javier Milei retomará en septiembre sus viajes internacionales, en una agenda que combina actividades políticas, encuentros con empresarios y apariciones junto a líderes de la derecha europea.
El primer destino será Estados Unidos, donde arribará el próximo jueves tras encabezar en Moreno el acto de cierre de campaña bonaerense de La Libertad Avanza. Ya con la veda electoral en marcha, Milei se trasladará a Los Ángeles para asistir a un encuentro en el Instituto Milken, invitado por Michael Milken. No tendrá participación pública, sino que mantendrá reuniones privadas con inversores a quienes buscará convencer para apostar por Argentina.
Al día siguiente, el mandatario se moverá a Las Vegas, donde lo esperan encuentros con ejecutivos de cadenas hoteleras. Fuentes de su entorno no descartaron que aproveche la visita para asistir a la obra teatral que protagoniza su ex pareja, Fátima Florez, en el Hotel Casino Sahara.
El sábado regresará al país para seguir de cerca, el domingo 7 de septiembre, las elecciones legislativas bonaerenses, consideradas clave para el oficialismo.
Tras esos comicios, Milei volará a España en lo que será su quinto viaje a ese país desde que asumió. En Madrid se sumará al festival Europa Viva, organizado por su aliado político Santiago Abascal, líder del partido VOX. Allí coincidirá con referentes de la derecha europea como el primer ministro húngaro Viktor Orbán, la premier italiana Giorgia Meloni y la francesa Marine Le Pen. No habrá, en cambio, reunión con el presidente español Pedro Sánchez, con quien mantiene profundas diferencias ideológicas.
El mes cerrará con un nuevo retorno a Estados Unidos: Nueva York, donde Milei participará de la Asamblea General de Naciones Unidas. Además de su intervención en la ONU, prepara una agenda paralela de encuentros con empresarios y dirigentes internacionales.
De esta forma, septiembre marcará el regreso del Presidente a la escena global, con tres viajes que reflejan tanto su búsqueda de inversiones extranjeras como su alineamiento con sectores de la derecha internacional.