La intendenta de Moreno, Mariel Fernández, cargó contra el presidente Javier Milei por las intenciones que tiene el mandatario nacional de cerrar la campaña previo a las elecciones al 7 de septiembre. Al respecto, cuestionó que las exigencias del Ejecutivo van en detrimento con los subsidios que Nación le transfiere a la seguridad del municipio.
En primera instancia, Fernández dudó si tanto Moreno como otros municipios cederían ciertos espacios luego de lo que pasó en Lomas de Zamora, donde Milei y su comitiva fueron atacados a piedrazos. Aun así, expresó su malestar por las exigencias del mandatario para habilitar un lugar y garantizar la seguridad del evento.
«No le prestaron ningún lugar que pidió. Creo que lo último que pidió fue un galpón, un espacio de gimnasia de un colegio católico y no se lo quieren prestar», explicó en Infobae en vivo. Ante la pregunta sobre el motivo de la negativa, entre risas contestó: «Porque no lo querrán. No es muy agradable el presidente y no fue agradable tampoco con el Papa Francisco».
«La iglesia católica, la que está en los barrios más humildes y en Moreno, está muy en relación con las necesidades de las personas. No es grato para todos. Ayer caminaba por la plaza de Moreno y me cruzaba con personas que les habían quitado su pensión por discapacidad», ahondó.
La molestia del municipio
Sobre las exigencias, la referente del Partido Justicialista dijo: “Me molesta tener que hacer cosas especiales por el Presidente, porque quiero seguir cuidando a la población de Moreno”. «Hasta cuando viene el gobernador (Axel Kicillof) trae su propia seguridad», amplió.
Además, enfatizo en que Nación no mandó más el subsidio para cubrir los costos en Seguridad. «Nos estamos arreglando con lo que nos manda Provincia y con lo que compramos con el Municipio de Moreno», mencionó.