Stefano Di Carlo asumió como presidente de River y decidió la renovación del contrato de Marcelo Gallardo como entrenador del Millonario. Pese a la crisis futbolística del club, el nuevo mandamás fue contundente. Aunque sí decidió cambios. Y se lo hizo saber al propio Muñeco.
«Tengo información. Me dicen que el martes hubo una charla cara a cara y el miércoles una charla por Zoom. Se marcaron las pautas. Me dicen que Di Carlo fue muy elocuente, va a apoyar, pero hay un término de apoyo para con Gallardo», contó el periodista Daniel Baretto en Radio La Red.
«Me dicen que no lo dejaba interrumpir, que no era una charla, era un monólogo de Di Carlo de lo que se viene en River, con la incorporación de jugadores. Me cuentan que está muy agradecido para que Di Carlo sea presidente de River con el apoyo de Gallardo», agregó el comunicador.
«Lo que me pareció llamativo es que el análisis sobre el laburo de Gallardo va a ser diario. Y que el año de contrato es según cómo le vaya en los primeros meses. Esto es lo que me cuentan a mí», sostuvo Baretto, indicando un cambio en los plazos para Gallardo de cara al próximo año en River.
«Hay que ver cómo arranca. Da la sensación de ser un técnico más tras tener una vida más. Va a ser evaluado constantemente porque el año fue preocupante, los dirigentes están muy preocupados», manifestó el periodista, remarcando el cambio dirigencial con el cuerpo técnico.
Di Carlo renovó a Gallardo
«Esa decisión se sustenta en dos cuestiones: en una bastante obvia que es el cumplimiento de la palabra empeñada con el socio de River. Hemos transcurrido un proceso electoral en el que hemos dado definiciones respecto del proyecto de fútbol. Siempre dijimos que ese proyecto tiene nombre y apellido que es Marcelo Gallardo y así nos han elegido los socios de River. Y le damos cumplimiento a esa propuesta extendida al socio», dijo Di Carlo.
«Y en segundo orden responde también a la íntima convicción personal y de quienes me acompañan de que los procesos y proyectos hay que sustentarlos en los momentos que no son buenos. En los buenos es fácil: simplemente es estar y permanecer, no tiene mayores complejidades. Y en los malos, que los tienen como todo proceso, hay que sustentar, dar apoyatura con firme convicción, acompañar y profundizar el camino que uno está convencido aun a contramano de lo que parece intuitivo», agregó el presidente de River.
