El viernes se convirtió en un día cargado de emociones en River, pero no todos quedaron conformes. Mientras el club cerraba etapas importantes, Juan Cortese lanzó un fuerte descargo por la decisión institucional que tomó el Millonario para despedir a cuatro referentes del ciclo más ganador de su historia.
Cortese apuntó directamente a River
El periodista mostró su malestar al ver que Enzo Pérez, Nacho Fernández, Milton Casco y Pity Martínez fueron despedidos apenas con posteos en redes sociales. Para él, la decisión distó mucho del reconocimiento que merecían. “No parece que la manera natural de despedir a parte de la historia sea en silencio y por redes sociales”, escribió, dejando clara su postura sobre un cierre que consideró frío y deslucido.
Un año que no estuvo a la altura
Cortese también lamentó el contexto en el que se dio el final de cada ciclo. Según él, los futbolistas atravesaron un 2025 muy por debajo del nivel colectivo, lo que empañó su última imagen en el club. “El fútbol es injusto a veces, especialmente por haberle dado a ellos un último año tan pésimo como el que tuvo todo el equipo”, reflexionó, mostrando dolor por cómo quedaron marcados sus últimos meses.
Cuatro emblemas que marcaron una era
Pese a las críticas por la forma del adiós, para el periodista no hay dudas sobre lo que representaron en el Millonario. Los consideró parte fundamental de la gloria obtenida en la última década y cerró su descargo con un mensaje contundente hacia ellos: “Honor y gratitud”.
La despedida oficial del club
River optó por reconocer a cada uno a través de mensajes individuales. Al Pity Martínez, lo homenajearon resaltando sus 8 títulos, 37 goles y aquella corrida inolvidable. A Nacho Fernández le recordaron sus 341 partidos, 42 goles y 10 campeonatos logrados. En el caso de Milton Casco, destacaron más de 10 años defendiendo los colores y 11 títulos. Y para Enzo Pérez, el mensaje fue directo: “Eternamente gracias, Enzo”, resaltando su liderazgo y la huella que dejó como capitán.
Lo que Cortese esperaba
Para Cortese, ese nivel de trayectoria ameritaba un cierre institucional mucho más acorde: una conferencia, un evento, un gesto público o un reconocimiento en el estadio. No cuestionó el contenido de los agradecimientos, sino que los jugadores no hayan tenido un espacio físico donde recibir el cariño del hincha.
La discusión que abre un nuevo debate
Lo que parecía una despedida formal se transformó en un debate sobre cómo deben tratar los clubes a sus ídolos en el final del camino. Y el mensaje del periodista no hizo más que amplificar un malestar que ya circulaba entre los hinchas.
