La Cámara de Diputados volvió a moverse este fin de semana y el tablero político quedó más cerca de un reacomodamiento histórico. Tres nuevos legisladores, todos provenientes del universo del PRO y del ala bullrichista, confirmaron su pase a La Libertad Avanza (LLA). Con esos movimientos, el oficialismo alcanzaría los 94 diputados propios, a solo dos bancas de Unión por la Patria (96). Y todo indica que ese número seguirá cayendo.
El ingreso de los santafesinos Verónica Razzini y Alejandro Bongiovanni ya estaba en carpeta desde hace semanas, pero ambos oficializaron el salto tras reuniones con Martín Menem y con el propio entorno de Patricia Bullrich, hoy una de las figuras políticas más activas del oficialismo. Bongiovanni venía manteniendo conversaciones desde mitad de año, mientras que Razzini sopesó ofertas del PRO y del gobernador Maximiliano Pullaro, aunque finalmente eligió sumarse al bloque libertario.
La titular de Seguridad acompañó el anuncio con una foto junto al presidente de la Cámara, Martín Menem, y un mensaje directo: “Razzini tiene la convicción y la fuerza para empujar las transformaciones que las Pymes necesitan”. La diputada, que se autodefine “antibloqueo”, devolvió la señal: “El rumbo de Javier Milei es coherente con el sueño productivo que traje a la política”.
El efecto Lospennato y otra banca asegurada para Milei
A estas dos incorporaciones se sumó otro movimiento clave: Silvia Lospennato confirmó que asumirá su banca en la Legislatura porteña. Su salida habilita el ingreso de Lorena Petrovich al Congreso, una dirigente del riñón de Patricia Bullrich que ya adelantó que se integrará a La Libertad Avanza. Es decir, otra banca más para el oficialismo.
Lospennato difundió su decisión con una foto junto a Jorge y Mauricio Macri, afirmando que “cumplirá con su palabra” y representará al PRO en la Ciudad. Sin embargo, el vacío que deja en Diputados fortalece directamente al bloque que responde a Javier Milei.
El kirchnerismo perdido: crisis, fugas y un bloque que se deshace
Mientras La Libertad Avanza suma, Unión por la Patria se derrumba. Las renuncias de Javier Noguera y Jorge “Gato” Fernández empujaron al peronismo a 96 bancas, pero ese número ya es viejo. Los cuatro diputados catamarqueños que responden a Raúl Jalil decidieron apartarse para formar un bloque propio. Si se concreta, UP quedaría en 92, exactamente el mismo número que puede alcanzar LLA en días.
Esa paridad no es simbólica. Define quién se queda con la primera minoría, la llave que abre el control de las comisiones más importantes de la Cámara. En un escenario de diferencias mínimas, un solo escaño puede cambiar la distribución completa de poder interno.
Por qué importa la primera minoría
El reparto se decide por sistema D’Hont. Si LLA supera a UP —aunque sea por una banca—, el oficialismo quedaría al mando de las comisiones más sensibles: Presupuesto, Legislación General, Asuntos Constitucionales y la estratégica Comisión de Juicio Político. Para un gobierno que impulsa reformas profundas, esa ubicación resulta decisiva.
Además, LLA mantiene una regla clara: no acepta interbloques, a diferencia de lo que hacía Juntos por el Cambio. Esa estrategia obliga a los nuevos aliados del oficialismo a incorporarse formalmente al bloque, un mecanismo que ya demostró ser más efectivo para consolidar mayoría parlamentaria.
Bullrich, la gran articuladora del nuevo mapa político
El oficialismo sumó en los últimos meses a ocho dirigentes del PRO alineados con Bullrich (Arabia, Ajmechet, Rodríguez Machado, Giudici, Vázquez, Estevarena, Almenda y Avico), además de tres “radicales peluca” que ya votaban con el Gobierno: Luis Picat, Mariano Campero y Federico Tournier.
La ministra de Seguridad se convierte así en la principal constructora política de Milei dentro del Congreso, desplazando por completo al PRO tradicional y acelerando la fragmentación opositora. Mientras tanto, el PJ intenta reorganizarse en medio de un deterioro interno sin freno.
La foto final puede concretarse en cuestión de días: si los catamarqueños rompen con UP y algún otro legislador peronista se suma a LLA —algo que en el Congreso ya dan por hecho—, el bloque libertario se convertirá en la primera minoría. Sería la primera vez que el peronismo pierde ese lugar desde 2015.
