El armado del plantel para el 2026 tomó un giro inesperado en River. Mientras Marcelo Gallardo exige precisión absoluta para no fallar en las próximas incorporaciones, la dirigencia encabezada por Stéfano Di Carlo ajustó el presupuesto disponible y encendió nuevas discusiones internas sobre cómo afrontar el mercado de pases.
Pese a los 93 millones de dólares invertidos entre sus últimas tres ventanas, el equipo no pudo conquistar títulos desde el regreso del Muñeco, algo que recargó la presión deportiva y elevó las exigencias del hincha. En este contexto, River tuvo que redefinir los límites económicos para no comprometer sus cuentas.
El nuevo tope que River le fijó a Gallardo
Información reciente indica que el club dispondrá de 20 millones de dólares para esta ventana, cifra menor a los 25 que se habían mencionado hace pocos días. La variación responde a la necesidad de equilibrar el flujo económico mientras se avanza con posibles ventas.
La idea de la dirigencia es clara: si se concretan ingresos por alrededor de 15 millones, el presupuesto para refuerzos podría estirarse nuevamente hasta 25 millones, manteniendo el saldo total dentro del objetivo inicial que plantearon en Núñez.
Las prioridades que marcó Gallardo para reforzar el plantel
Ante este escenario, Gallardo ya dejó en claro que buscará operaciones inteligentes: préstamos, repatriaciones y negociaciones que permitan sumar calidad sin gastar de más. Entre los apuntados aparece la vuelta gratuita de Claudio Echeverri, una de las obsesiones del entrenador.
También figuran Luciano Gondou y Román Vega, ambos con poca participación en el Zenit, y cuyo arribo podría destrabarse bajo condiciones favorables. En ofensiva surgió un nombre de peso: Lucas Prestianni, delantero surgido en Vélez, destacado en el Sudamericano Sub 20 y actualmente sin continuidad, lo que facilita un posible préstamo.
Más opciones defensivas para completar el rearmado
En defensa, la lista también está en movimiento. En el radar se encuentran Kevin Amaro, lateral derecho del Liverpool de Uruguay, y Julián Millán, zaguero de Nacional, dos perfiles que encajan en la búsqueda de variantes para reforzar la última línea sin comprometer demasiado el presupuesto.
Con las limitaciones económicas ajustadas y un margen menor al previsto, el mercado de River se vuelve una carrera estratégica: acertar será obligatorio.
