El clima en el mundo River volvió a cargarse de tensión después de que Leonardo Farinella soltara una definición que tocó una fibra sensible: el rol que podría tener Marcelo Gallardo en el futuro inmediato del club. Desde su programa de streaming, el periodista volvió a instalar una discusión que parecía dormida, pero que cada tanto regresa con más fuerza.
La sentencia que agitó al mundo River
Con décadas cubriendo la actualidad del club y un vínculo directo con el hincha, Farinella no dudó en dejar una frase que rápidamente quedó en el centro del debate. “Quedó claro que Gallardo es el siguiente, ya no hay más. Esta continuidad al mando de River la tiene producto de su enorme espalda, que se la ganó al conseguir tantos títulos y yo creo que es merecido, se merece una nueva oportunidad”, aseguró, planteando un escenario cargado de interpretación.
Sus palabras impactaron por dos motivos: por un lado, en Núñez cualquier mención al Muñeco remueve un legado que cambió la historia reciente del club; por otro, la lectura del periodista va más allá de la nostalgia, y sugiere que la figura institucional de Gallardo sigue ocupando un espacio decisivo, incluso después de su salida.
El peso simbólico que mantiene Gallardo dentro de River
Según Farinella, la influencia del exentrenador no se redujo con el paso del tiempo. Para él, el técnico construyó algo más que una colección de títulos: dejó una identidad futbolística, un modelo de gestión, una disciplina interna y una exigencia competitiva que marcó un antes y un después. Esa “espalda” a la que hace referencia —explica— no sólo se sostiene con trofeos, sino también con el impacto cultural que dejó dentro del club.
Por eso, dentro del análisis del periodista, pensar en un rol relevante para Gallardo no es una simple expresión de deseo: es leer cómo se mueve la estructura dirigencial y qué tipo de liderazgo creen que necesita River para los próximos años.
El 2025 que elevó la presión y reactivó el debate
El presente deportivo también alimentó la discusión. El año del equipo dirigido por el Muñeco estuvo marcado por golpes que encendieron la bronca del hincha. River acumuló derrotas durísimas: perdió la Supercopa Internacional ante Talleres, quedó afuera en cuartos del Apertura como local frente a Platense, fue eliminado en la Fase de Grupos del Mundial de Clubes, cayó en cuartos de la Libertadores ante Palmeiras, y también se despidió en semifinales de la Copa Argentina vs. Independiente Rivadavia. A eso se sumaron la eliminación en octavos del Clausura contra Racing, la derrota frente a Boca en el último Superclásico y un cierre preocupante: 10 derrotas en los últimos 13 partidos, igualando la peor racha en 43 años.
Ese combo explosivo es el que hizo que la frase de Farinella prendiera más fuerte. Con un presente crítico y un pasado glorioso todavía fresco, el nombre de Gallardo vuelve a instalarse como un faro para muchos hinchas.
