Hace cuatro años Thiago Medina atravesó una situación que marcó un antes y un después en su vida: sufrió un accidente de tránsito mientras iba en su moto por la zona de Moreno. Debió ser llevado de urgencia al hospital, donde batalló por mantenerse con vida durante varias semanas.
Su familia lo acompañó en todo momento, entre ellos Daniela Celis, que pese a ya se encontraban separados, acompañó al padre de sus hijas en todo lo que pudo. Después de una larga lucha entre la vida y la muerte, y es que Thiago Medina se encontraba en terapia intensiva y en estado crítico, finalmente ocurrió el milagro más esperado.
Gracias al arduo trabajo de los médicos, Thiago Medina pudo salir adelante y volver a su casa junto a sus mellizas y Daniela Celis, que lo recibió en su hogar con los brazos abiertos. Claro que el choque dejó sus secuelas, y es que el ex participante de Gran Hermano sigue en tratamiento y ha contado que en los días de humedad le duele todo el cuerpo.
«Y me dijeron que al sacarme el bazo soy más propenso a enfermarme”, contó también Thiago Medina semanas atrás, que perdió 22 kilos durante su internación. Sin embargo, ha encontrado la fortaleza que necesitaba, y es que no ha dejado que toda esta situación lo tire para atrás. Fue el accidente que lo llevó a valorar lo que realmente merece la pena.
Así fue que, a poco de entrar en el 2026, Thiago Medina se animó a acudir a las redes sociales para contar algo que siente hace ya un tiempo. «Les voy a contar algo que me está pasando. Me da vergüenza andar en cuero. Ahora, ni adelante de Dani puedo estar sin remera», contó el ex participante de Gran Hermano en sus historias de Instagram.
En la imagen que compartió se lo ve a Thiago Medina sin remera y con una gran cicatriz que se extiende por su abdomen. Sin embargo, se muestra sumamente agradecido por esta segunda oportunidad de vida: «Lo que es saber que gracias a estas cicatrices estoy vivo, es algo que me va a marcar para toda la vida. También saber que todo lo que pasé fue por algo. Gracias a Dios, y a todos ustedes que oraron por mí, estoy acá».

