A pocas horas de la sesión extraordinaria en el Senado para debatir el Presupuesto 2026 y la Ley de Inocencia Fiscal, el Gobierno se muestra confiado en que contará con los votos necesarios para aprobar ambas iniciativas sin modificaciones. Sin embargo, saben que en la política todo puede cambiar hasta el momento de votar en el recinto, por lo que en Balcarce 50 ya tienen un plan B por si la propuesta regresa a Diputados.
Según pudo saber NA de una fuente con acceso directo a la estrategia parlamentaria, La Libertad Avanza considera que tiene asegurada la media sanción restante del Presupuesto, luego de la aprobación obtenida en Diputados. La principal preocupación continúa centrada en el artículo 30, vinculado al financiamiento docente y del sistema científico, que despierta resistencias incluso entre aliados habituales del oficialismo.
¿Qué hará el Gobierno si se modifica el Presupuesto 2026?
Más allá del optimismo que hay en LLA, saben con profunidad que quizás algunos artículos se voten en lo particular, generando así el regreso del proyecto a la Cámara Baja. De ser así, se analiza la posibilidad de convocar a una sesión en Diputados el martes 6 de enero para tratar las modificaciones que pudieran surgir en el Senado.
Ese cronograma dependerá de lo que ocurra durante la sesión en la Cámara alta. Pese a la existencia de esa alternativa, en el oficialismo insisten en que no será necesario activarla. «No debiera. Hay consenso para que salga sin modificaciones«, resumió una voz con llegada directa al despacho presidencial.
hoy se puede sancionar en el Senado el Presupuesto 2026
— Mauricio Caminos (@MauriCaminos) December 26, 2025
pero la oposición quiere voltear los artículos 12 y 30 (Capítulo II), que profundizan el ajuste en educación, ciencia y técnología
el Gob no quiere que caigan porque si se rechazan, deberá ir a Diputados el 29 o 30/12 pic.twitter.com/Cx5NnwbJbe
Continúan las negociaciones
En ese marco, un funcionario de peso admitió que por estas horas se intensifican las conversaciones con un sector de la Unión Cívica Radical, en particular con los senadores Maximiliano Abad, Flavio Fama y Daniel Kroneberger. El objetivo es garantizar los votos necesarios para evitar cambios en el articulado que obliguen a devolver el proyecto a la Cámara baja. «Estamos conversando, creemos que vamos a llegar a buen puerto», señalaron desde el entorno gubernamental.
Otro foco de tensión proviene del peronismo que conduce José Mayans, que además del artículo 30 cuestiona el artículo 12, referido a los fondos para las universidades nacionales. A diferencia de otras instancias, esta vez el oficialismo decidió no profundizar el diálogo con ese sector. «No hablamos más del peronismo. Se oponen a todo por oponer», admitieron sin rodeos en despachos cercanos al Presidente.
