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ESPECTÁCULO

«24 Horas»: El bochornoso momento que vivió Wanda Nara tras mudarse a Nordelta

 

¡En América TV contaron los detalles del escándalo con la famosa!

 
Wanda Nara

Wanda Nara volvió a quedar en el centro de la polémica tras mudarse a su nueva casa en Nordelta, uno de los barrios privados más exclusivos de la provincia de Buenos Aires. Lejos de instalarse en calma, la mediática se encontró rápidamente con una situación incómoda que generó tensión con los vecinos del lugar.

Según trascendió, el conflicto no tardó en escalar y estaría vinculado tanto a su estilo de vida como a su exposición mediática. En el barrio aseguran que el perfil público de Wanda no cayó bien entre algunos propietarios, que buscan mantener un bajo nivel de visibilidad y estrictas normas de convivencia. 

La información se difundió durante el programa A La Tarde (América TV) que conduce Santiago Sposato. Fue el periodista quien agregó lo siguiente: “Primero, no les gusta su perfil. Después, ella quiso comprar el terreno de al lado, pero el dueño no se lo quiso vender”. Además, aclaró que a los vecinos tampoco les caía bien Martín Migueles, expareja de la famosa. 

El momento más incómodo de Wanda Nara en Nordelta

Pero la polémica no se termina ahí. Y es que en el programa de América TV también se dijo que uno de los puntos que más habría molestado es el uso frecuente de paletas de pádel, actividad que forma parte de la rutina diaria de la empresaria. Los ruidos y la dinámica vinculada a ese deporte habrían generado quejas internas y reclamos formales dentro del barrio cerrado.

A lo que Santiago Sposato contó al aire: “Se solicita la devolución de las paletas de pádel que fueron entregadas el 7/12 y que, al día de la fecha, aún no han sido restituidas (…) En 24 horas se procederá a la confección del acta de infracción correspondiente por la demora”, según se detalló en un documento.

A este escenario se suma un clima personal y delicado, marcado por la tensión permanente con Mauro Icardi ya que están en plena discusión por su divorcio y la manutención de sus hijas Isabella y Francesca. Y es que la mudanza, que en un principio parecía un nuevo comienzo, terminó reavivando versiones, acusaciones cruzadas y un nuevo frente de conflicto para la conductora.

Así, lo que debía ser una etapa de tranquilidad en Nordelta se transformó en un nuevo escándalo. Entre reclamos vecinales, ruido, paletas de pádel y decisiones inmobiliarias frustradas, Wanda Nara vuelve a demostrar que, incluso lejos de la televisión, siempre logra quedar en el centro de la escena.